La 70ª edición del Festival de Eurovisión no está exenta de polémica debido a la retirada de España y otros cuatro países como protesta a la participación de Israel y el director de Eurovisión ha avivado la controversia con unas declaraciones sobre el posible regreso de Rusia, que fue expulsada del certamen en 2022 tras la invasión a Ucrania.
Martin Green ha concedido una entrevista al periodista Pablo O’Hana a las puertas de la final, que se celebra este sábado 16 de mayo en el Wiener Stadthalle de Viena. En ella, el directivo ha afirmado de forma contundente que «la invasión de otro país no es motivo de exclusión de Eurovisión».
Según el director, vincular la permanencia en el festival a un conflicto bélico implicaría adentrarse «en un terreno muy difícil donde se emiten juicios de valor muy subjetivos». Con este argumento, Green ha confirmado que, a nivel teórico, Rusia podría regresar al certamen musical incluso si la guerra en Ucrania sigue activa.
Asimismo, ha defendido la actuación de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), asegurando que no percibe «margen de mejora» en la gestión de las recientes controversias y respaldando cada una de las decisiones adoptadas por la organización durante la temporada.
Estas palabras contradicen la percepción generalizada de que la salida de Rusia respondía a una postura de principios de la UER en contra de la agresión militar a Ucrania. Conviene recordar que el país fue apartado del festival en 2022, un movimiento que el organismo justificó entonces por la presión de varias televisiones públicas, que amenazaron con retirarse si Moscú competía.
No obstante, Green ha matizado ahora que la exclusión del concurso se debió de forma exclusiva a la situación de VGTRK, la emisora pública rusa, debido a su reiterada incapacidad para demostrar que era independiente del Kremlin, un requisito fundamental que ya había remarcado la UER.