El puerto de A Coruña recibió este sábado a un visitante incómodo. El Ambition, un crucero turístico con más de 1.700 personas a bordo, llegó a la ciudad gallega tras varios días afectado por un brote de gastroenteritis causado por norovirus que obligó a confinar a pasajeros y tripulación durante su escala en Burdeos.


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Las autoridades españolas autorizaron finalmente el atraque del barco, que tuvo lugar a las 10:30 de la mañana, aunque el desembarco de pasajeros dependerá de la inspección sanitaria que realice Sanidad Exterior a bordo. Según la Delegación del Gobierno, actualmente permanecen activos 30 casos de gastroenteritis entre pasajeros y tripulación, una cifra inferior a los cerca de 50 afectados detectados inicialmente en Francia.

El episodio ha seguido una ruta tan turística como inquietante. El Ambition, operado por Ambassador Cruise Line, había partido desde las islas Shetland y recalado en Belfast, Liverpool, Brest y Burdeos. Fue precisamente en el puerto francés donde saltaron las alarmas sanitarias: pasajeros con vómitos y diarrea, aislamiento a bordo y la muerte de un pasajero británico nonagenario que coincidió temporalmente con el brote, aunque la naviera sostiene que no estaba relacionado con la infección.

La escala inicialmente prevista en Ferrol fue cancelada. En su lugar, el barco puso rumbo a A Coruña, donde las autoridades locales llevaban horas coordinando protocolos con la Xunta, Capitanía Marítima, Policía Nacional y la Autoridad Portuaria.

Sanidad pide tranquilidad ante la llegada del crucero

Aunque las autoridades insisten en transmitir tranquilidad y recalcan que la situación está «bajo control», la llegada del Ambition se produce en un contexto de creciente sensibilidad sanitaria en Europa hacia los brotes en cruceros. Apenas días antes, otro barco turístico había centrado titulares internacionales por un brote de hantavirus en el Atlántico.

Ese episodio, protagonizado por el MV Hondius, también terminó con un atraque en España, en este caso en Tenerife, en medio de una compleja operación internacional. La decisión del Gobierno español de permitir su entrada en puerto provocó críticas políticas y malestar entre parte de la ciudadanía canaria por la llegada del buque, pero fue al mismo tiempo respaldada por la Organización Mundial de la Salud, que elogió la gestión del operativo.

Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, agradeció públicamente la «valentía moral» de las autoridades españolas y calificó de «impecable» la respuesta sanitaria, destacando la rapidez en el aislamiento de casos y la coordinación internacional.

Por ahora, el Ambition mantiene su itinerario y prevé partir hacia Gijón este mismo sábado por la noche. Pero en A Coruña, la imagen del gran crucero entrando lentamente en puerto tendrá esta vez menos aroma de vacaciones y más de una operación sanitaria bajo estrecha vigilancia.