El sexto partido de la eliminatoria entre Minnesota Timberwolves y San Antonio Spurs no tuvo mucha historia. El equipo liderado por Victor Wembanyama, con una soberbia actuación de Stephon Castle incluida, arrolló sin contemplaciones a unos Wolves mermados por las bajas (139-109), logrando un triunfo que les permitirá disputar unas esperadísimas Finales del Oeste ante los vigentes campeones, los Oklahoma City Thunder.
En el decisivo choque disputado este viernes en Minnesota, los Spurs solventaron el choque muchos minutos antes de sonar la bocina final, algo que provocó que Chris Finch sacara la bandera blanca tras cuatro minutos del último cuarto, por lo que el técnico sentó a sus titulares con la eliminatoria ya decidida, entre ellos a Anthony Edwards.
Precisamente, la estrella de los Wolves fue quien centró todas las miradas tras ser sustituido a falta de ocho minutos para acabar el encuentro. Edwards, al saber que no iba a jugar más en un tiempo muerto, se dirigió hacia el banquillo de los Spurs para saludar uno por uno a los integrantes del equipo texano, dándoles la enhorabuena por el pase a la siguiente ronda de Playoffs.
Ese gesto de respeto de Anthony Edwards a ocho minutos del término del partido no pasó desapercibido durante la retransmisión del partido en ‘NBA on Prime’ ni tampoco por el equipo de ‘NBA Nightcap’, compuesto por ex integrantes de la liga como Steve Nash, Udonis Haslem, Blake Griffin o Dirk Nowitzki.
Tras el partido, uno de los que más criticó esa muestra de respeto de Edwards fue el alemán Dirk Nowitzki, quien vio «un poco raro» que el jugador se acercara al banquillo de los Spurs en ese instante y no justo al terminar el partido.
«He visto mucha NBA y he formado parte de ella durante mucho, mucho tiempo. Nunca había visto esto. Alguien acercándose al banquillo rival a falta de 8 minutos por jugarse en el último cuarto y saludando a todo el equipo. Fue demasiado para mí. Obviamente, puedes hacerlo después del partido y mostrar mucho respeto, pero eso resultó un poco extraño para mí«, analizó la leyenda de los Dallas Mavericks.
Por su parte, Udonis Haslem también fue por la misma línea que el alemán, aunque el ex integrante de los Miami Heat fue algo más crítico sobre el gesto del escolta de los Wolves, al que le reprochó su capacidad de liderazgo.
«Por muy buen jugador que sea ‘Ant’, a él también le queda margen de mejora. Porque como líder… yo no habría ido hasta allí a darles la mano cuando quedaban ocho minutos de partido. Como líder de mis compañeros, no habría mostrado esa debilidad. El partido no ha terminado. Todavía me sale humo por las orejas, porque estoy muy cabreado por estar perdiendo», dijo Haslem, que continuó. «Dejadme que me calme durante estos últimos minutos, ya que no estoy en el campo, y luego, cuando pasen esos ocho minutos, bajaré allí a felicitar al rival. ¿Pero en medio del partido? ¿Cuando tengo a chicos que se han sentado en el banquillo y me han animado? No, me voy a sentar ahí a animarles. Voy a devolverles esa energía, y luego, cuando termine todo, iré allí a darles la mano», explicó el exjugador de los Heat.
«Así es cómo manejo yo las cosas. Soy un poco diferente, soy un poco de la vieja escuela. Entiendo que hay una generación diferente, pero no creo que si hubieran ganado a San Antonio, Wembanyama hubiera bajado a darles la mano a falta de ocho minutos. Estoy completamente seguro de ello«, zanjó Haslem.
Por su parte, tras la eliminación, Anthony Edwards quitó hierro al asunto sobre ese gesto que despertó cierta controversia, y dio una rápida explicación en la rueda de prensa posterior al choque:
«Llegados a ese punto, sabes que no vas a volver a entrar a la pista, así que sólo intentas mostrarles el respeto que se merecen«, explicó la estrella de los Timberwolves en conferencia de prensa.
Para Anthony Edwards, sin embargo, no ha sido una eliminatoria sencilla, pues volvió contra todo pronóstico en el Game 1 ante los Spurs después de haber sufrido una hiperextensión en la rodilla en el cuarto choque de la serie ante Denver. A priori, estaba previsto que ‘Ant’ regresara al cabo de unas semanas, pero aceleró para estar disponible antes de tiempo para ayudar a Minnesota en la segunda ronda. Y si bien éste salió desde el banquillo en los dos primeros partidos y jugando menos de 30 minutos, en el resto de la serie ha salido de inicio y disputando casi 40 minutos por noche, apañándoselas para promediar 23,7 puntos, 5,0 rebotes y 2,5 asistencias ante los Spurs.