Ha pasado un mes desde el último partido de Carlos Alcaraz. 30 días desde aquella victoria frente a Virtanen en el Conde de Godó que le mermó físicamente y desencadenó después en una lesión en la muñeca que le dejará fuera de combate por lo menos hasta después de Roland Garros.
Sin embargo, durante este tiempo el tenis español no se ha quedado huérfano. Ante la ausencia de Alcaraz, nombres como Martín Landaluce y Rafa Jódar han sacado brillo a nuestro tenis con sus grandes actuaciones en los últimos Masters 1.000.
Especialmente meritorio ha sido el rendimiento de Jódar. El de Leganés hizo vibrar a la Caja Mágica disputando los cuartos de final del Mutua Madrid Open contra Sinner y volvió a colarse en la antesala de las semis en Roma sucumbiendo ante Darderi en un duelo donde su físico dijo basta en el tercer set.
También cayó en esa instancia Landaluce. Él lo hizo frente a un Medvedev que sudó la gota gorda para llevarse el triunfo cuando asomaba el tie break del tercer set. Fue la mejor participación de Landaluce en toda su carrera y que le ha valido para colarse entre los mejores 65 tenistas del mundo.
De hecho, la actuación de Jódar y Landaluce en Roma iguala un registro que ya logró Nadal junto a Almagro en 2006: que el tenis español tenga dos jugadores menores de 21 años en cuartos de final de un Masters 1.000.
Próxima parada, París
Tras competir en Madrid y Roma, ahora viene el examen final en tierra batida para estas jóvenes promesas de la raqueta: Roland Garros. Y Landaluce piensa acudir al Grand Slam parisino «con los pies en la tierra» tras clasificarse esta vez por méritos propios para el cuadro final.
El madrileño tan solo cuenta con un partido disputado en el cuadro final de un Grand Slam, en Australia 2025, habiendo caído en la fase previa tanto en Wimbledon, como US Open y Roland Garros, todos ellos en 2025.
Por su parte, para Rafa Jódar será su segunda experiencia en un Grand Slam. Entró en enero al circuito profesional y lo hizo logrando superar la primera ronda del Open de Australia antes de decir adiós frente a Mensik.

Desde entonces, su progresión ha sido meteórica. Ganó el ATP 250 de Marrakech, alcanzó las semifinales del ATP 500 de Barcelona y sus primeras experiencias en Master 1.000 han sido un éxito. Ahora, parece más que preparado para dar una sorpresa en Roland Garros.
Tanto Jódar como Landaluce se presentan como la gran atracción para el tenis español en este Grand Slam fruto de la ausencia de Alcaraz. Llegan sin presión y con la ilusión de seguir dando pasos y quemando etapas en su prometedora carrera.