Después de hacer la risa en Zaragoza ante el colista de la ACB, el Granada que en breve veremos descender, el Casademont visita hoy al Baxi Manresa. En el Nou Congost, el titular de la plaza, ya salvado con 13 triunfos, se careará con un Casademont Zaragoza que se juega el pellejo, con las mismas victorias que el Andorra (9), y una menos ya que el Burgos y el Gran Canaria (10). El Lleida (11) parece libre de toda perturbación. Qué decir del rival de hoy, el Manresa, dueño de 13 triunfos para vergüenza del Casademont y sorpresa de la ACB.

No es el Baxi Manresa de Pedro Martínez, el de Sylvain Francisco e Ismael Bako, el que con cuatro perras logró edificar ese genio llamado Xevi Pujol, ahora cerebro del Baskonia. Es un Baxi Manresa construido con dos perras (no con cuatro…), con un entrenador que echamos en Zaragoza porque decíamos que no valía (Diego Ocampo), y retales que han logrado tejer un equipo. Equipo, ese término tan complejo de articular en Zaragoza…

¿Cuánto hace que no tiene un equipo el Casademont…? Quizá desde Pepelu. Porque Porfi, el que decía que el Casademont le hacía más falta a Aday Mara que Aday Mara al Casademont… Pues hasta Porfi ya va con más triunfos que el Casademont, con un San Pablo Burgos que ya adiciona 10 triunfos, por solo 9 del Casademont. Desde luego, la frase de Fisac se ha introducido por derecho en la historia de barbaridades de la historia del baloncesto. Pero Porfi lleva un triunfo más que nosotros…

Ciertamente, el Casademont está metido en un buen lío. Con solo 9 triunfos en su haber, camina, deambula en el alambre de la ACB. Con apenas cuatro partidos por jugar, el conjunto aragonés visita hoy Manresa. Después recibirá en casa al UCAM Murcia y al Valencia, esto es, dos plantillones dirigidos por dos pedazo de entrenadores llamados Sito Alonso y Pedro Martínez. La clausura del ejercicio liguero será en Lugo ante un Breogán, que, con mejor o peor plantilla, reúne la virtud de ganar los partidos que tiene que ganar para obtener un holgada permanencia, hecho cada vez más cuestionable en el Casademont.

Esta misma semana decía en estas mismas pagínas Pedro Llompart, director deportivo del club, que un descenso del Casademont Zaragoza de la ACB afectaría a la estructura del club. Hablando claro, sin colorantes ni conservantes, hay personas, profesionales en muchos casos muy cualificados, que se están jugando su trabajo dependiendo de lo que suceda en estos cuatro partidos. Entiendo que Santi Yusta y sus notables estadísticas (individuales), Spissu, el fenómeno de Bell-Haynes, ese gran jugador llamado Devin Robinson o el gran exjugador del Valencia llamado Bojan Dubljevic y compañía sabrán de lo que estoy hablando. Joan Plaza, que lleva un montón en esta película, sí lo sabe. También lo sabrá Gabriel Olaseni, fichaje reciente para cubrir una de las muchas carencias que ofrece el edificio aragonés, como es su lamentable juego interior. Las cosas se pueden contar de otra forma, pero los eufemismos en la UCI sinceramente creo que no proceden. En caso de duda, solo hay que echar una ojeada ahí a la izquierda, a la tabla clasificatoria. Solo queda persignarse… O echarse a temblar. O jugar de una vez al baloncesto. O sea, todo lo contrario que la risa del último día ante el colista, el Granada que descenderá esta jornada y que nos pegó un repaso en Zaragoza.

Lo dicho, que hemos firmado un pívot para que aporte solidez estructural debajo del aro. Devin Robinson sabe jugar a esto del baloncsto y ante su exequipo y con lo que hay en juego, se saldrá. Es dificilísimo que Santi Yusta juegue peor que ante el Covirán Granada (-3 de valoración, con lo que se ventilaba en el partido: ¡tremendo!). Dubi algún día tiene que rendir, digo yo. Rodríguez y González, Joaquín y Miguel, seguro que se dejan la vida. Jaime Fernández también dirá presente. Spissu, desde luego. Si no es hoy, ¿cuándo? Y Bell-Haynes, claro que sí. Hasta Koumadje, grandísima persona (2 metros y 24 centímetros). Desde luego, hoy hay una final en Manresa para el Casademont Zaragoza.