Al igual que sucedió el año pasado, la participación de Israel en Eurovisión 2026 ha estado marcada por la controversia. Cinco países han renunciado a participar en el certamen en protesta por la participación del país hebreo: España, Países Bajos, Irlanda, Islandia y Eslovenia. Además, el precedente de la expulsión de Rusia y el papel de Israel en Gaza no ha ayudado a contrarrestar el descontento.
Sin embargo, la participación israelí en Eurovisión es un hecho. El país, representado por Noam Bettan y su canción Michelle, se ha hecho con un puesto en la final que se celebrará este sábado. Pero…, más allá de la polémica política, hay otra duda que año tras año se mantiene para muchos eurofans: el motivo por el que Israel participa en Eurovisión a pesar de no ser un estado de Europa.
Los comienzos de Israel en el festival
Israel debutó en Eurovisión en 1973, convirtiéndose en uno de los primeros países no europeos en integrarse. Desde entonces, su participación ha sido prácticamente ininterrumpida. De hecho, se ha convertido en uno de los más reconocibles dentro de la historia del festival. Y es que, con el tiempo, Israel ha aunado muy buenos resultados, pero también ha logrado causar un impacto cultural de sus propuestas musicales.
Su trayectoria incluye cuatro victorias en el festival: en 1978 con A-Ba-Ni-Bi de Izhar Cohen y Alphabeta; en 1979 con Hallelujah, interpretada por Gali Atari y Milk and Honey; en 1998 con Diva de Dana International; y en 2018 con Toy de Netta Barzilai, una canción que volvió a situar al país en el centro del panorama eurovisivo.
La ‘excusa’ que le permite participar en Eurovisión
Aunque no se encuentre geográficamente en Europa, la televisión pública israelí, IBA, entró a formar parte de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) en 1957. Como miembro de la UER, la televisión pública israelí tiene derecho a enviar un representante del país al certamen eurovisivo, algo que hizo por primera vez en 1973. En 2017, la nueva cadena pública israelí Kan mantuvo la membresía en la UER, por lo que Israel puede seguir participando en el festival.
No es el único país de fuera de Europa que ha participado en el certamen por asociación o membresía de la UER: actualmente también lo hace Australia y en su día Marruecos o Turquía lo han hecho. También es el caso de otros países que, aunque pertenecen a la UER, no han solicitado participar en el festival, como es el caso de Argelia, Egipto, Jordania o Libia.