Aunque parecía que Eurovisión 2026 podía convertirse en una edición marcada por numerosas bajas, finalmente fueron cinco los países que se sumaron al boicot y decidieron no participar como protesta por la presencia de Israel. Sin embargo, su ausencia, especialmente la de España, ha provocado un importante perjuicio para el festival, tanto a nivel económico como de audiencia.
Escenari de Eurovisión 2026HANNIBAL HANSCHKE / EFE
Además de una crisis reputacional, una menor repercusión mediática y una notable caída de audiencia, la pérdida de la aportación económica de España, uno de los países que más dinero invierte en el certamen al formar parte del Big 5, podría obligar al resto de delegaciones a aumentar significativamente su inversión de cara al próximo año.
Pero no solo eso podría derivar en nuevas retiradas. En el caso de Bélgica, la inacción de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) respecto a la participación de Israel y su negativa a abrir un debate interno han provocado que su televisión pública emitiera un comunicado minutos antes de la actuación de su artista amenazando con no acudir al festival el próximo año.
«Hoy en día, las probabilidades de que VRT envíe un artista el año que viene son escasas. Esperamos una declaración clara de la UER contra la guerra y la violencia y a favor del respeto a los derechos humanos», declaró la portavoz Yasmine Van der Borght.
La representante de Bélgica en Eurovisión 2026HANNIBAL HANSCHKE / EFE
Bélgica no ha dado este paso de forma aislada. La VRT ya había solicitado esta misma semana cambios y mayor comunicación por parte de la organización, peticiones que, según denuncian, no han sido atendidas: «Solicitamos un marco claro para la participación, un debate abierto y una votación directa entre los miembros de la UER. Hasta el momento, la respuesta a nuestras peticiones ha sido insuficiente. Incluso durante las semifinales de esta semana, no hemos recibido ninguna señal de que la UER esté atendiendo nuestras inquietudes»
Además, desde la cadena belga subrayan que «no se trata solo de la participación de Israel, sino de preocupaciones más generales». Según Van der Borght, la emisora reclama «un marco objetivo como el que aplican otras organizaciones internacionales«.