No pudo ser. Una vez más. Parece que Cristiano tiene una maldición. Tendrá que seguir esperando, al menos, una semana más Ronaldo para levantar su primer título oficial con Al Nassr. Fue mejor Gamba Osaka. Se le notó muy nervioso y ansioso a los de Riad. Y al final, pasó lo que tenía que pasar. Derrota y a seguir creciendo. No le queda otra.
Con un ambiente magnífico, Cristiano y los suyos buscaban el primer título oficial del portugués en Arabia. En su casa. Con su gente. Pero no todo iba a ser tan fácil. Una final es una final. Y Gamba Osaka se presentó al mundo con una puesta en escena muy atrevida. Presión alta y no dejando salir fácil al equipo de Jorge Jesus. Sin Brozovic, faltaba la brújula de Al Nassr.
En una jugada muy mal defendida por Simakan e Íñigo, Hummet sacó un zapatazo que batió a Bento y hacía saltar la sorpresa en la gran final. Los nipones, por delante y merecidamente. Buscó el empate insistentemente Al Nassr, y no estuvo lejos. Ghareeb y Simakan tuvieron el primero de los locales, pero Araki estuvo espléndido bajo palos.
La segunda mitad fue de dominio amarillo, pero sin ocasiones en el comienzo. Muy plano el equipo de Jorge Jesus, Muy mal Al Nasser y Al Hassan, muy perdidos en el medio y sufriendo en las transiciones de un Gamba Osaka que salía muy rápido tras robo.
Era un monólogo. Mané y Joao acumulaban todas las acciones de peligro de unos locales a los que se les acababa el tiempo. Tuvo Joao Félix el empate con un gran golpeo desde fuera del área que se estrelló en la madera. Y Cristiano, totalmente desaparecido. Siguió intentándolo Al Nassr, pero el partido de Araki, portero japonés, fue escandaloso. Lo paró todo. No se acercó en los minutos finales a la portería nipona Al Nassr. Y así se consumó el fracaso en la Champions 2. Por la mínima.