Otro paso en falso. El Casademont tampoco compitió en Manresa, tras una sonrojante segunda mitad (101-83), y compromete aún más sus aspiraciones de consumar la salvación. Cuando le quedan tres únicos partidos por dirimir, el cuadro aragonés podría despeñarse este domingo a la zona de descenso, si el Andorra saca adelante su compromiso ante el Burgos. El equipo zaragozano sigue sin reaccionar y se encamina irremediablemente hacia la Primera FEB. La situación es límite para un conjunto que, además, tendrá dos careos de envergadura en el pabellón Príncipe Felipe –contra el UCAM Murcia y el Valencia Basket–, y cerrará el curso en Lugo contra el Breogán.