Si hace un año, tras salir a cinco golpes del liderato en la última ronda, peleó por ganar el PGA Championship tras un bonito duelo … a tumba abierta ante Scottie Scheffler, ¿por qué no soñar este domingo a lo grande con Jon Rahm? El vizcaíno, tras su mejor vuelta en Aronimink –tres bajo par para un acumulado de -4–, afronta los últimos 18 hoyos metido de lleno en la coral batalla por el grande que le falta al golf español. Todo apunta a que se vivirá uno de los mejores desenlaces de la historia por la alta cantidad de jugadores comprendidos en pocos golpes. Entre los candidatos, ganadores de majors como Rory McIlroy (-3), Xander Schauffele (-3) y Patrick Reed (-3). La jornada sigue en curso hasta cerca de la una de la madrugada. Fuera del top-10 también tienen plenas opciones de victoria los Justin Rose, Joaquín Niemann o Cameron Smith, todos en -2.


  • Rahm se queda a medias en Aronimink

    2ª jornada PGA Championship


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En el ‘Día del Movimiento’, hasta trece hombres pasaron por el liderato. Entre ellos un Rahm que transitó desde lo más alto durante cuatro hoyos (9-10 y 16-17), aunque nunca en solitario, algo que no hace en una cita señalada desde su triunfo en el Masters de 2023. Completó el de Barrika una ronda muy sólida con muchos menos errores que en los días previos, aunque algunos tan dolorosos como el putt de birdie de apenas un metro en el 13. Claro que, en cambio, festejó otros tiros en los que la distancia entre que la bola entre y se quede al borde del agujero es mínima. Embocó Rahm dos ‘puritos’ desde siete y nueve metros en los hoyos 1 y 5, dos aciertos que le impulsaron en la tabla antes de que los primeros clasificados salieran al ruedo.

El doble ganador de majors se colocó primero en un grande un año después al sacar partido a la novena bandera, el primer par 5 de la semana en el que pateó para eagle. Completó así la primera mitad del día sin errores, con un juego la mar de ordenado en el que fue paciente. El viento sopló mucho menos que en los dos primeros días y eso motivó tarjetas más bajas. Cinco jugadores firmaron un -5, el mejor resultado de la semana. Para el desenlace del torneo se espera más calor en este rincón del estado de Pensilvania, por lo que puede secar mucho la hierba y hacer, si la PGA no lo quiere remediar, unos greenes durísimos.

La hoja de ruta de Rahm era todavía mejor al prometedor inicio del viernes. Nueve primeros hoyos inmaculados con tres birdies y seis pares. El reto, impedir el bajón sufrido en la segunda manga 24 horas antes, cuando concedió dos bogeys por apenas una rebaja entre el 10 y el 18. Esos mismos fantasmas no tardaron en aparecer. Aunque estuvo mucho mejor desde el tee, el error en el 11 fue una losa imposible de sostener. Desde el rough no pudo llevarla al green, tuvo un segundo tiro en una posición muy difícil y se dejó un compromiso de tres metros y medio que no entró. Poco después llegó la explicada decepción del 13, olvidada por la vía rápida con un gran birdie al 14 para dar continuidad a su gran rendimiento en los pares 3. Embocó desde cuatro metros tras un hierro soberbio.

Después volvió a afilar el colmillo en el par 5 del 16, donde todo potencial ganador debe salir al menos con birdie. Rahm también lo hizo para sellar el pleno en los hoyos largos, aunque se lo tuvo que currar más que en el 9 tras irse al búnker. Desde la arena dejó uno de los mejores golpes de la jornada para encarar cargado de moral los dos últimos hoyos. En ellos fue víctima de dos botes muy malos. El del 17 no le complicó la vida, pero el del 18 le hizo irse a descansar con el morro torcido. Pese a su buena salida el doloroso tripateo, el primero de la semana, fue el peor desenlace a una interesante vuelta. Aquel fallo le impidió marcharse líder a la casa club, aunque Aaron Rai también selló un bogey al 18 para devolver minutos después a Rahm a lo más alto junto a otros golfistas.

Su rendimiento estos días de los hoyos 1 al 9 es de seis bajo par, mientras que en los nueve siguientes es de +2. Para su consuelo, la dinámica es la misma en el resto de jugadores. El primer tramo tuvo este sábado cinco hoyos en los que de media se jugó en negativo (3, 5, 6, 7 y 9), por apenas dos (13 y 16) del 10 al 18. «He jugado muy bien todo el día, he sentido que tenía el control y que podía seguir apretando. El final duele, claro, porque el 18 es un hoyo que te exige perfección y hoy no la he tenido. Pero estoy dentro del torneo y con opciones reales. Mañana habrá que salir a por todas», lanzó el ‘León de Barrika’.

Sin Ángel Ayora, que el viernes falló el corte de forma cruel, la otra esperanza española para completar el grand slam es David Puig (-1). El de Barcelona salió un golpe por delante de Rahm pero saldrá en la última ronda a tres tantos del de Barrika, su rival en el LIV y también su íntimo amigo. Vivió una jornada de altibajos un Puig que jugó al lado de un desquiciado Scottie Scheffler. El número uno del mundo falló un puñado de putts cortos y aún así marcha -1, la mejor definición de su enorme figura.

La tarjeta de Rahm

Hoyo Par Golpes Balance

1) 4 calle-green-putt BIRDIE -2

2) 4 rough-green-2 putts PAR -2

3) 4 calle-green-2 putts PAR -2

4) 4 calle-green-2 putts PAR -2

5) 3 green-putt BIRDIE -3

6) 4 calle-green-2 putts PAR -3

7) 4 rough-rough-green-putt PAR -3

8) 3 green-2 putts PAR -3

9) 5 calle-green-2 puts BIRDIE -4

10) 4 calle-green-2 putts PAR -4

11) 4 rough-rough-green-2 putts BOGEY -3

12) 4 calle-green-2 putts PAR -3

13) 4 rough-green-2 putts PAR -3

14) 3 green-putt BIRDIE -4

15) 4 calle-green-2 putts PAR -4

16) 5 rough-búnker-green-putt BIRDIE -5

17) 3 collarín-2 putts PAR -5

18) 4 calle-green-3 putts BOGEY -4