Esperó un buen rato, poquito más de 80 minutos, para sonreír. Por eso lo hizo mejor y acabó este partido tan feliz. Es lo que le acaba de pasar a la Unión Deportiva Las Palmas, que tras el sopapo que se llevó con aquel gol de Embarba de pronto se le cargó la batería para acabar llevándose el duelo en apenas un suspiro, aquel que separó los goles de Clemente y Pejiño, ambos de bella factura, cada uno a su manera, tan decisivos los dos.
Tampoco es que su dominio fuera apabullante, pero en un duelo de ocasiones aisladas el Almería tuvo más. No las aprovechó, así que no le quedó más remedio que quedarse a expensas de una UD que acabó embotellando al equipo de Rubi para hacerse acreedora de una victoria que, para empezar, le permitirá seguir en la pelea matemática por el ascenso directo una semana más, añadiendo que, al menos, empata el average. Mientras, la formación andaluza marró una opción clarísima de alicatar su puesto en Primera el curso que viene.
Ni que se hubieran juntado el hambre y las ganas de comer, Almería y Las Palmas, especialmente en el primer tiempo, demostraron mucho respeto por su oponente, cada uno a su manera, de tantísimas cosas como había en juego: ascenso directo, un puesto preferencial en los playoff, el gol average… La victoria, claro está, valía mucho más.
Empezaba el Almería cargando el juego con Embarba y Arribas, el segundo a punto de marcar un gol de bandera apenas en el minuto dos de partido tras una deliciosa jugada individual, de esas de 2-3 toques de balón en apenas una baldosa, como si fuera un genio frotando su propia lámpara en forma de pelota de fútbol. Achuchaba mucho el equipo andaluz en aquellos primeros compases del duelo, así que Las Palmas, consciente de su inferioridad inicial, se pertrechaba atrás esperando algún latigazo de Pedrola o lanzando balones largos con destino a Jesé, tónica habitual esta última durante todo el primer acto.
El duelo, ahora en fase de tanteo, desde luego más aburrido, parecía a expensas de alguna acción individual que despertara a propios y extraños. Más colmillo sacaba el Almería, que lo mismo reclamaba un penalti sobre el omnipresente Arribas, un diablillo sobre el césped que no para quieto, que se encontraba con un voleón de Álex Muñoz, ex de Las Palmas, que se estampó en el larguero de Horkas.
Una vez sofocados los pequeños incendios que provocaba el Almería con aquellas acciones aisladas, la hueste amarilla fue encontrando poco a poco la tranquilidad necesaria por más faltas que le hiciera su rival, hasta ocho solo en esos 45 minutos iniciales, claramente una consigna para frenar su estiloso juego de ataque.
Como si estuviera viviéndose un calco del inicio del primer tiempo, el Almería comenzó el segundo arrinconando a Las Palmas. Rubi le daba carrete al juego de su equipo a través de los inmortables Arribas y Embarba, lo cual es garantía de éxito, asistiendo ahora el primero para que el segundo rozara el 1-0 tras un sutil cabezazo.
Se entró entonces en unos minutos de auténtico vaivén y de intercambio de golpes. El tiempo se consumía y el ascenso estaba en juego, así que dejaba de tener sentido guardarse algo para más adelante. Ocurrió que, tras una excelente jugada colectiva de Las Palmas, Pedrola perdió un 1×1 contra un atento Andrés Fernández, que inició un fulgurante contrataque que acabó con una de las paradas de la temporada, la de Horkas a bocajarro ante un atónito Baptistao. El empate le iba mejor el Almería, así que tocaba resguardarse un poquito en busca de un toque de corneta como aquel que permitó a Embarba anotar a placer el 1-0 tras el rechace de Horkas a disparo de Arribas. Las Palmas reclamó falta de Miguel sobre Mármol en el inicio de la jugada, mas el VAR no lo entendió así y acabó considerando esta acción como un gol legal.
La UD, lejos de arredrarse, se vino arriba cuando lo tenía todo perdido y, poco a poco, fue embotellando a un impasible Almería, que prefería conservar lo ganado que ir a por más. Bajó las revoluciones y su rival se hizo con ellas, remontando el envite en un par de minutos tremendos. Viera, que ya andaba correteando sobre el césped, sacó de manera impecable una falta en el minuto 79 que, rematada en semifallo por Herzog, le permitió a Clemente empatar con un golazo en una posición acrobática. Un pestañeo después, en el 81, Kirian le metió el mejor balón posible a Pejiño, que se plantó solo delante de Andrés para hacer, de manera incontestable, el 1-2.
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Se invirtieron las tornas más por empuje local que por flojera visitante, así que ahora era Las Palmas quién debía conservar su ventaja como el tesoro que era. La espera se le hizo larga, pues además se añadían nueve minutos de descuento a una segunda parte que tuvo de todo, desde luego una delicia para la afición neutral.
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Cambios
Juanma Herzog (68′, Marvin Park), Jonathan Viera (68′, Taisei Miyashiro), Iddrisu Baba (69′, Léo Baptistão), Arnau Puigmal (69′, André Horta), Valentín Pezzolesi (73′, Álex Suárez), Pejiño (73′, Estanis Pedrola), Thalys (74′, Miguel de la Fuente), Nico Melamed (81′, Stefan Dzodic), Jon Morcillo (81′, Adri Embarba), Iker Bravo (86′, Jesé)
Goles
1-0, 60′: Embarba, 1-1, 78′: Enrique Clemente, 1-2, 80′: Pejiño
Tarjetas
Arbitro: Luis Bestard Servera
Arbitro VAR: Valentín Pizarro Gómez, Óliver De la Fuente Ramos
Estanis Pedrola (48′,Amarilla), Bonini (58′,Amarilla), Marcos Luna Marcos Ruiz (83′,Amarilla), Bonini (98′,Roja)

