La Final Four de la Euroliga es inevitablemente el foco al que se dirigen todas las miradas de aficionados del Valencia Basket después de lograr por primera vez en la historia del club el acceso a lucha por el más prestigioso de los títulos del baloncesto masculino en Europa. Eso sí, la necesidad de jugar dos partidos más a finales de mayo comprime aún más el calendario de los de Pedro Martínez, que deberán sacar fuerzas de algún lado para el esprint final de la Liga Endesa.

La necesidad de jugar un quinto partido de cuartos de final del playoff ante el Panathinaikos obligó a la ACB a aplazar el encuentro que los taronja debían de disputar el mismo miércoles 13 de mayo en el que se jugó ante los de Ataman. La reubicación en el calendario quedó pendiente saber si el Valencia Basket lograría o no el billete para Atenas, pero una vez conseguido, se sumaba un segundo partido a aplazar, el que debían jugar el mismo fin de semana de la Final Four ante el Barça en el Palau.

Ante la necesidad de cambiar de fecha dos partidos antes de fin de mes, los taronja deberán jugar tres partidos en seis días para acabar mayo, con el inconveniente notable de que el primero de ellos sería apenas dos días después de la Final Four y en Zaragoza.

Matt Costello y Jaime Pradilla, en el partido de la primera vuelta de la Liga Endesa ante el Casademont Zaragoza.

Matt Costello y Jaime Pradilla, en el partido de la primera vuelta de la Liga Endesa ante el Casademont Zaragoza. / acb Photo / M. A. Polo

Al cansancio acumulado en el caso de llegar a la final del domingo 24 en Atenas se le podría sumar incluso una hipotética celebración en València en caso de ganar el título, apenas unas horas antes de tener que viajar a la capital maña para seguir luchando por la mejor clasificación liguera posible de cara a la lucha por el playoff de la ACB.

Segundo partido aplazado

Tres días después, el viernes 29 de mayo, los taronja se medirían en el Roig Arena al Dreamland Gran Canaria en la jornada 34 que cierra la Liga Regular, aunque lo hará pendiente de un último encuentro que sería el que tendrían que jugar los de Pedro Martínez el domingo 31 ante el Barcelona, conociendo quizá ya el rival que tendrían en caso de victoria o derrota. Un hecho que, eso sí, ya han demostrado los taronja que no les condiciona en absoluto, tal y como quedó patente con su victoria en Dubai a pesar de que ello suponía enfrentarse muy probablemente al potente Panathinaikos en el año en el que la Final Four se jugaba en su casa.

En cualquier caso, podrían acabar jugando cinco partidos en 10 días y el primero de los tres de la Liga Endesa, apenas 48 horas después de la Final de la Euroliga si eliminan antes a un Real Madrid sin Tavares.