El ogro de Disney resultó ser literalmente un ogro. Se llama Shrek y vive en una ciénaga emplazada en Dreamworks Animation. En 2001, lo conocimos y nos reímos ante un nuevo cine de animación que se reía del anterior. Que convertía el cuento de hadas de Blancanieves en una juerga para los siete enanitos. Desde entonces han pasado 25 años, y Shrek vuelve a los cines de España para celebrarlo este 29 de mayo.

Hasta el momento, pocos son los iconos de la cultura pop del séptimo arte que, al reestrenarse, no han gozado de atención. Basta la más reciente recuperación, Regreso al futuro, que cosechó tan buena taquilla como el mejor de los estrenos en las semanas en que estuvo en cartelera. Y eso que habían pasado 40 años de su estreno. El retorno de Shrek a la gran pantalla le permitirá a un sinfín de niños volver a ver, ahora con barba y quizá casados, lo que recordaban haber visto sentados juntos a sus padres en un cine que tal vez ya si existe.

¿De qué trata ‘Shrek’?

Hay películas que simplemente hacen bien su trabajo, y luego hay películas que cambian las reglas del juego. Shrek, estrenada en 2001 bajo la dirección de Andrew Adamson y Vicky Jenson para DreamWorks Animation, claramente pertenece al segundo grupo. Y que la recompensaran con un Oscar no es casualidad.

La premisa es sencilla pero ingeniosa: Shrek es un ogro que solo quiere que le dejen en paz en su pantano. Sin embargo, el pomposo y ridículo Lord Farquaad decide limpiar su reino de criaturas de cuento, y todas ellas acaban instaladas sin permiso en casa del pobre ogro. Para echarlas, Shrek negocia con Farquaad un trato que implica rescatar a la Princesa Fiona de una torre vigilada por un dragón.

Lo que parece una misión simple se convierte en un viaje que lo transforma por dentro, especialmente cuando una amistad inesperada y un amor aún más improbable se cruzan en su camino. Las voces originales son parte fundamental de la magia. 

Mike Myers le da al ogro su acento escocés inconfundible; Eddie Murphy convierte al Burro en uno de los personajes más divertidos de la historia del cine de animación; Cameron Diaz aporta a Fiona una mezcla de gracia y fuerza que va mucho más allá de la princesa típica; y John Lithgow compone a Lord Farquaad con una soberbia cómica difícil de olvidar.