Con Andalucía finaliza el ciclo electoral autonómico que arrancó en diciembre de 2025 en Extremadura y al que le siguieron Aragón y Castilla y León. En el caso de este domingo, casi siete millones de andaluces acuden a las urnas para certificar, según todas las encuestas, el giro total a la derecha en la región. La gran incógnita es saber si el candidato del PP a la reelección, Juanma Moreno, vuelve a obtener una mayoría absoluta o bien depende del apoyo de Vox para formar Gobierno.

Moreno depende este domingo de varios factores como la participación y la movilización, pero todas las miradas están puestas en la ultraderecha. El pronóstico es que el partido que encabeza Manuel Gavira en la región suba del 13% de los votos obtenidos en las últimas elecciones y obtenga así mayor representación. El ascenso de Vox se ha dado en los últimos tres comicios regionales, lo que ha permitido a los de Abascal negociar ejecutivos e imponer su agenda con conceptos como el de ‘prioridad nacional’.

Otra de las claves de este domingo será observar si el PSOE y su candidata María Jesús Montero logran remontar los 30 escaños que logró el partido en 2022 con Juan Espadas y que representó su peor resultado de la historia en la región. Todo apunta a que los socialistas podrían incluso romper su suelo electoral, un hecho inédito después de décadas de gobiernos del PSOE en Andalucía. Su campaña, principalmente, se ha centrado en la sanidad pública para erosionar a Moreno Bonilla con crisis como la de los cribados de cáncer de mama. 

La izquierda a la izquierda del PSOE también tiene sendos retos: Por Andalucía (la candidatura que aúna a Izquierda Unida, Sumar y Podemos) se presenta con Antonio Maíllo con el objetivo de mejorar los cinco diputados que tiene actualmente en el parlamento autonómico; Adelante Andalucía, por su parte, pretende superar con José Ignacio García y su espíritu andalucista el 4,5% de los votos que recogió en 2022.

Los resultados en Andalucía tendrán una lectura nacional, teniendo en cuenta que esta región es la más poblada de España y la que más escaños reparte al Congreso (61 de 350 diputados). Para Pablo Simón, politólogo y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, uno de los puntos más importantes es observar «la distancia entre bloques», ya que con total seguridad «vamos a ir a un escenario de mayoría de la derecha». 

El PP se juega la mayoría absoluta en los «restos» de los últimos escaños

En la historia democrática de Andalucía se han dado seis mayorías absolutas en los 12 procesos electorales que se han llevado a cabo: 1982, 1986, 1990, 2004 y 2008 (todas para el PSOE) y 2022 (para el PP). El reto del candidato de los ‘populares’ a la reelección, Juanma Moreno, es claro en esta jornada: revalidar esa mayoría absoluta que le permitiría gobernar en solitario cuatro años más.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que el PP consiguió 58 escaños en 2022 –tres por encima de los 55 que marcan la mayoría absoluta–, pero no con mucho margen. Para pasar de una victoria amplia a la mayoría absoluta, que no estaba garantizada, fueron clave cuatro escaños en Cádiz, Sevilla, Córdoba y Málaga que se decidieron por apenas 7.000 votos. Hoy las encuestas sitúan al PP en un porcentaje igualmente crítico, donde el sistema electoral puede dar o quitar la mayoría por un solo escaño.

«La mayoría absoluta del PP puede ocurrir con baja o con alta participación; normalmente, la participación baja suele darse más en elecciones de continuidad, pero no hay que descartar que suba la participación por el contexto más polarizado», detalla Pablo Simón. El profesor de la Universidad Carlos III de Madrid también pone el foco en los «restos». «Va a depender más de los restos que queden colgando de provincias clave como Sevilla, Málaga y Cádiz, donde de muy pocos puede bailar que los votos que queden sueltos se queden sin representación o termine facilitando el escaño al más votado, que en este caso será el PP», argumenta.

Sobre los resultados de Vox, Simón asegura que la ultraderecha «no juega en Andalucía a crecer, sino que Moreno Bonilla sea dependiente de ellos y que Moreno no logre la mayoría absoluta y de este modo pueda imponer sus condiciones». Por ello, el politólogo remarca que difícilmente Vox pueda llegar a la marca del 20% de los votos que se ha marcado en todas las elecciones regionales que se han sucedido en España estos últimos seis meses.

Vox, de nuevo, se nutrirá en buena parte de nuevos votantes. En las elecciones de Andalucía podrán votar por primera vez 368.853 personas, un electorado más imprevisible y menos afín a los partidos tradicionales. En las encuestas sitúan a la ultraderecha entre sus opciones favoritas, aunque la estimación para este electorado heterogéneo varía según las encuestas.

Montero podría romper el suelo histórico del PSOE

El PSOE lleva tres elecciones autonómicas andaluzas consecutivas a la baja: en 2015 logró 47 escaños, en 2018 se hizo con 33 diputados y en 2022 bajó hasta los 30. La última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas le da entre 27 y 34, lo que significa que el suelo puede seguir bajando. «El PSOE puede estar ante su peor resultado histórico, con fugas por todas partes, tanto a la derecha como a la izquierda», detalla Pablo Simón.

Según él, es importante fijarse en que Montero «es la candidata menos valorada de todos los que se presentan pese a su alto grado de conocimiento». Asimismo, insiste en que «el PSOE está en crisis por la candidatura, por su pérdida de músculo organizativo y porque casi no gobierna en ningún sitio salvo en algunas diputaciones y ciudades medianas». Tampoco hay que olvidar, precisa Simón, «la sombra alargada de haber estado en la Junta muchos años y los problemas de corrupción«.

Todos estos efectos en el seno del PSOE han provocado que Andalucía, claramente, haya cambiado de color en los últimos años, pasando del rojo socialista al azul del PP en buena parte de los municipios. Ese cambio también se aprecia en los bloques izquierda-derecha: todo comenzó en 2018, cuando la derecha fue por primera vez mayoritaria gracias al crecimiento del PP, Ciudadanos y Vox.

También en la izquierda se sitúan dos formaciones que este domingo podrían crecer a costa del PSOE: Por Andalucía y Adelante Andalucía. «Son dos candidaturas diferentes que apelan a dos votantes distintos; uno recoge a IU, Sumar y a Podemos, y el otro recoge una trayectoria andalucista», detalla Pablo Simón.

«Aunque cogieras y sumaras esos partidos nada asegura que eso fuera a quebrar la mayoría de Moreno Bonilla«, argumenta, sobre el debate que se ha generado en esta contiendo electoral sobre su división. «La izquierda está muy lejos de ser competitiva y existen esos espacios para la izquierda a la izquierda del PSOE», zanja el profesor de la Carlos III.