Calvin Hermanson (Oregón, EE UU, 1994) lleva un año extraño en el Alimerka Oviedo. Jugador con mucha experiencia en la categoría, en Primera FEB, nada más llegar al equipo asturiano como uno de sus refuerzos importantes para esta temporada percibió que se había formado un buen grupo, que podían rendir a gran nivel y ser una de las grandes revelaciones de la temporada.
Llega al play-off en plenitud
El paso de las jornadas y del año no han hecho más que darle la razón. Él, en lo personal, se sintió muy bien en ese grupo, aunque por momentos las cosas no le han ido todo lo bien que le hubiera gustado. En uno de sus mejores partidos, cuando había anotado cinco triples, se llevó un golpe que le dejó inmóvil en el suelo, le llevó al hospital y le tuvo unas semanas fuera de combate. Cuando se recuperó, ya en el tramo final de la temporada, sufrió otra lesión que le volvió a dejar fuera. La parte buena es que llega al play-off en plenitud, algo que se pudo comprobar el viernes en la victoria del Alimerka Oviedo por 79-93 en la cancha del Gipuzkoa Basket.
«Siempre es una buena señal cuando metes el primer tiro, me encontré bien en la preparación durante toda la semana y la verdad es que tenía muchas ganas; el año pasado jugué con Cartagena un play-off y por poco no pasamos a la Final a 4, creo que este equipo es mejor que el que tuve en Cartagena, aprendí mucho en esa eliminatoria (perdieron por 3-2 ante Betis, equipo que luego acabó ascendiendo)». Y es que, además, Calvin quiere seguir compitiendo todo lo que sea posible: «No quiero que esta temporada llegue al final, no quiero que esto se acabe».
En cuanto al equipo, está orgulloso de lo que están haciendo y del nivel al que compiten: «Tenemos muchas ganas y eso se nota, la energía se percibe en los cinco que están en la pista y en los que están en el banquillo. Se nota en cada canasta que anotamos, en cada buena defensa, que estamos todos arriba, animando. Esa energía está en todo el equipo, estamos todos a tope». Energía y unas buenas sensaciones que se notaban durante el entrenamiento que hicieron en Illumbe para preparar el segundo partido: «Estamos satisfechos con el trabajo del primer partido, sabemos que queda mucho de la serie, que fue solo un partido, pero estamos en el camino y si repetimos lo que hicimos el viernes vamos muy bien».
Un grupo sin límites
Para conseguirlo, el entrenamiento, corto, de poca exigencia física y de ultimar detalles para el encuentro de hoy (17:00) en el mismo escenario, el Josean Gasca: «El entrenamiento es para ver el primer partido y cambiar algunos detalles, a ver qué podemos hacer mejor, qué hemos hecho muy bien, qué podemos seguir haciendo y qué podemos cambiar y prepararnos para el próximo».
Su año, las lesiones que le han lastrado, son algo que queda atrás. Calvin está centrado en un equipo que es «muy equipo», asegura: «Quiero terminar en lo alto, sano y haciendo todo lo que puedo para ayudar, somos un equipo bastante equipo, en el que cada uno hace su parte y quiero estar preparado para hacer la mía».
También quiere aportar su experiencia en un año que no olvidarán: «Voy a intentar dar mi mejor versión cada día, aportar esa experiencia para ayudar en el vestuario, en el banquillo y en la pista. Este equipo tiene muchas posibilidades de seguir adelante, no sabemos dónde está nuestro límite». El primer paso para alcanzar ese «cielo» en el que piensa Calvin tratarán de darlo hoy en el Gasca.
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