Los Rolling Stones están de vuelta. El grupo británico, cuyos orígenes se remontan a 1961, cuando nació la amistad entre Mick Jagger y Keith Richards, publicará el próximo 10 de julio un nuevo disco, Foreign Tongues, el número 25 de su carrera de estudio, el primero desde Hackney Diamonds (2023), con el que ganaron un Grammy. Cinco rockeros mallorquines, todos con una reconocida y aplaudida trayectoria, valoran el adelanto del nuevo material de Sus Satánicas Majestades, los sencillos In The Stars y Rough and Twisted, ya disponibles en streaming.
Cøral Hëll: «Los Stones siguen sonando auténticos y con energía propia después de tantos años»
«Las nuevas canciones creo que han llamado la atención sobre todo porque mantienen esa esencia tan reconocible de los Stones. Siguen sonando auténticos y con energía propia después de tantos años», señala Cøral Hëll, guitarrista, letrista y voz principal de Lyra’s Hëll, la banda que ganó el Pop Rock en 2024 y que acaba de publicar Hellbloom, un álbum que invita a reflexionar sobre el hecho de caer y volver a levantarse, y que, a veces, para florecer de verdad, primero tienes que pasar por el infierno.
«De los Stones admiro sobre todo la capacidad que han tenido para mantenerse relevantes durante tantas décadas sin perder personalidad. Me parece maravilloso que con más de 80 años sigan dedicándose a la música. La música no es solo una profesión, es una forma de vivir y algo que llevas dentro. Mientras exista la pasión y el cuerpo acompañe, seguir creando y subiéndose a un escenario me parece admirable», subraya.
Luis Alberto Segura: «Unas guitarras igual de bien que siempre y una chispa que ya quisiera yo»
Luis Alberto Segura, el líder de L.A., se hizo adicto a los Stones hace 15 años. Su sangre siempre se ha movido al ritmo de los Beatles pero la grabación en Estados Unidos de uno de sus discos le cambió para siempre. «Como beatlemaníaco, no podía entender a los Stones. Eran demasiado austeros, secos, eran los chicos malos, y yo no era de los que me sentaba al final del autobús. En mi juventud yo era más de Paul McCartney que de Keith Richards. Y durante mucho tiempo los negué, los tuve como capados. Pero tengo que decir que cuando grabamos el disco SLNT FLM en 2011 en Los Angeles, el productor Mark Neil me hizo escuchar el Aftermath, y ahí cambió mi perspectiva absolutamente, y empecé a escucharles: Beggars Banquet, Sticky Fingers… Empecé a hacerles más caso, a darles cariño, a advertir su gracia, teniendo yo ya más de 30 tacos. Desde entonces les escucho asiduamente, no tanto como los Beatles, porque soy beatlemaníaco a muerte, pero siempre me pongo alguna canción de los Stones y me recuerdan que lo sencillo es el mejor camino».
Para Segura, lo último de los Stones «suena de maravilla: una producción impecable, unas guitarras igual de bien que siempre y una chispa que ya quisiera yo. Aparte de esa longevidad eterna, vitalidad y esas diálisis que se deben hacer constantemente, y de los millones que manejan, si pudiera les robaría ese amor real que destilan, porque creo que con la edad que tienen ya no pretenden impostar nada. Yo les sigo viendo como esa gente que ama su medio. Morirán y se habrán ido amando lo que hacen. Yo estoy en un momento de mi vida que no sé qué va a pasar con eso, no sé si va a ser toda mi vida así y amaré la música hasta que me muera, pero si pudiera coger esa energía de los Stones, no dudaría en hacerme con ella».
Esther Oller: «Su fuerza está en la actitud. Siempre a su bola, sin perder identidad ni hambre de escenario»
«Nunca he sido ultra fan de los Stones porque siempre he tirado más hacia lo alternativo, pero les tengo muchísimo respeto. Cambiaron el rock para siempre y, sobre todo, me flipa la actitud salvaje y la energía que siguen teniendo», confiesa Esther Oller, la cantante y guitarrista del trío Peligro! «Las nuevas canciones me gustan porque no intentan disfrazarse de banda joven. Suenan a Stones, con personalidad y fuerza. Y eso hoy vale muchísimo más que ir de modernos. Que sigan ahí después de 50 años me parece brutal. Como cantante y guitarrista de una banda de indie rock me da esperanza pensar que se puede seguir haciendo música con ganas y actitud toda la vida. La fuerza de los Stones está en la actitud. Siempre han ido a su bola, sin perder identidad ni hambre de escenario. Tienen esa energía medio punk de no querer apagarse nunca», añade.
Ivan Tobíass: «Muchas cicatrices pero llegando bien a la meta final y hasta con cierto patetismo. Con un par»
Fan de los Rolling Stones desde hace décadas, Ivan Tobíass, conocido por su militancia en los 80 en bandas como El Primer Tercio, Pistones y Ex-Crocodiles, y actualmente ligado a Urtain y Germans Tanner, reconoce que «sin ser grandes virtuosos de la guitarra, sí me han dejado huella en mi formación como guitarrista. Es difícil escapar de sus redes una vez te atrapan. Su poética y estética también me han hecho algo de pupa».
Puestos a elegir, Tobíass se queda con Muddy Waters, el padre del Chicago blues, una de las máximas inspiraciones para la escena del blues británico, aunque apunta que con Rough and Twisted «supongo que han conseguido justo lo que buscaban. Un tema áspero y retorcido. Todavía aprendices poco aventajados de los maestros del blues». La segunda parte de su análisisis, dedicada a In the Stars, indica «un melange -una mezcla- de riffs cansinos de Kiz [el apodo de Keith Richards], un estribillo moderno, más interesante y sacado sin duda de la chistera o de la cosecha de Jagger. Una canción escrita al 50%. La parte de Jagger parece un descarte de algún disco suyo en solitario».
¿Qué significa que 60 años después los Stones siguen ahí, dedicándose a la música? «Que sigue habiendo tipos con suerte que le han ganado el pulso a la vida. Muchas cicatrices pero llegando bien a la meta final y permitiéndose llegar hasta con cierto patetismo. Con un par», reflexiona, para agregar: «Básicamente, los Stones son una parábola del speedball. Las cosas que se desprenden de la heroína y la cocaína juntas, en músicos, en tipos como Jagger y Richards, sin olvidar a Ronnie. Jagger es muy inteligente, Kiz es muy dulce a pesar de todo y Ronnie divertido hasta cuando no lo es. Es un cóctel que no puede fallar».
Antoni Noguera: «Están de vuelta de todo, pero ese espíritu suyo es el que marca la diferencia»
El productor y guitarrista Antoni Noguera es otro mallorquín que ha seguido con lupa la pista de los londinenses. «De su nuevo disco espero que no bajen el nivel, que no bajen el pistón, que no defrauden. Vale, son gente que está de vuelta de todo, y en una edad muy avanzada, pero ese espíritu suyo es el que les marca la diferencia. Me gustaría que la actitud que les ha definido en toda su carrera se mantuviese en el disco, y a partir de aquí, que nos sorprendan».
Echando la vista atrás, Noguera comenta que lo le llevó a entrar en el mundo stoniano es algo que cae por su propio peso: «Para mí son los fundadores del rock and roll, no del rock clásico, el de Chuck Berry o Little Richard, hablo del concepto social del rock’n’roll. Los pioneros a nivel música eran gente que tenían una actitud referente a la vida, y los Stones le dan la vuelta, hay un momento en que los Stones de repente se convierten en ese punto de una forma de vida, y acompañan su música con una leyenda que conforman, y de alguna manera fabrican un producto que es fundamental en el rock’n’roll que entendemos nosotros. Y de ahí ha mamado todo lo que ha venido, hasta Oasis, pasando por todo lo que quieras. Estamos hablando de una manera de hacer discos, de una manera despreocupada que genera un caos controlado que al mismo tiempo tiene energía. Me recuerda un poco al ejemplo de los malabaristas, de tirar muchas cosas al aire, una va por un lado, otra por el otro, y de repente, clack, clack, aquel hombre lo coje todo. Para mí la música de los Stones tiene esto, de alguna manera tiene un punto de caos, que es mágico, que genera un orden, es muy curioso, es difícil de explicar. Al escucharlos parece que van como a destiempo pero todos van juntos, parece que se pierden y todos se encuentran en un mismo punto… Hay discos suyos que me parecen geniales, de ideas, actitud y espíritu».
De la nueva cosecha de Jagger & Richards, Noguera se sincera: «La verdad es que solo he escuchado un poco de una de las últimas, y bueno, tiene el punto este de grupo maduro. Para mí es un poco lo que me han venido ofreciendo estos últimos años, y no me ha sorprendido en plan: han inventado algo nuevo. No, son ellos con su espíritu y con su manera de ser, que lo multiplican, generan una nueva colección de canciones que les funcionan muy bien. Es cierto que es el primer disco que no toca Charlie Watts, aunque Steve Jordan es un batería excepcional, también productor, que ya había colaborado con Keith Richards, un tipo que le da el mismo espíritu que le daba Watts no siendo lo mismo, pero ese espíritu de que las guitarras funcionen de esta manera y que la rítmica asociada a las guitarras funcione de una manera muy peculiar, pues él lo consigue, y muy bien. Y el disco tiene ese punto profesional, el bajista Darryl Jones, que recordemos estuvo tocando en Palma con Miles Davis, en el Auditorium. La base es brutal, hablamos de uno de los mejores bajistas con uno de los mejores baterías. Y luego claro, Ron Wood y Keith Richards, pueden permitirse ese juego caótico controlado que al mismo tiempo vuelve a ser ese malabarismo en el aire, y la base hace que todo eso aterrice y que tenga una dimensión Stones. Igual el resto del disco será maravilloso, será un disco muy fácil de escuchar, con todos los elementos stonianos, no inventarán nada nuevo pero lo van a mantener, dejando el listón bien alto. Hemos sido los Stones y todavía podemos hacer de Rolling Stones, y aquí lo declaramos».
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