Al menos once personas han sido detenidas durante la jornada de este sábado en Londres, donde se han producido dos grandes manifestaciones, una propalestina y otra de extrema derecha, en una jornada que coincide además con la celebración de la final de la FA Cup de fútbol.

La Policía ha desplegado a unos 4.000 agentes para garantizar la seguridad durante la jornada de protestas, con una manifestación convocada por el político de ultraderecha Tommy Robinson y otra convocada para recordar el Día de la Nakba o Desastre palestino.

La ultraderecha británica volvió este sábado a hacer una demostración de fuerza en el centro de Londres, como ya lo hizo en septiembre, al congregar a decenas de miles de personas bajo el lema «Unite the Kingdom» (Unir al Reino) que respondían al llamamiento del activista antimisulmán y antimigratorio Tommy Robinson.

Los manifestantes, que portaban un mar de banderas británicas o inglesas (la cruz roja de San Jorge sobre fondo blanco), corearon repetidamente vivas a Robinson e insultos contra el primer ministro británico: «Keir Starmer es un idiota». En sus carteles abundaban las consignas contra los inmigrantes: «Deportad a los millones de invasores» o «Acabad con las pateras».

Un manifestante que se identificó como Brian dijo: «Van a decir luego que somos racistas y es injusto. Yo no tengo nada contra los inmigrantes, pero la verdad es que yo y otros muchos británicos que pagamos nuestros impuestos resulta que somos relegados en nuestra patria», decía.

Entre los manifestantes había tantos jóvenes como adultos llegados de toda Inglaterra y hasta de Escocia y Gales, pero lo que dominaba era la presencia de hombres, mucho más abundantes que las mujeres. Aunque numerosos participantes bebían latas de cerveza mientras caminaban, un servicio de orden de la organización se ocupaba de que no hubiera excesos ni comportamientos violentos.

Robinson, que no pertenece a ningún partido, tuvo hoy un discurso claramente político y dijo al comienzo de la marcha desde un escenario: «¿Estáis listos para la batalla? En 2029 tenemos elecciones (legislativas) y va a ser el momento más importante de nuestra generación».

Y aunque dijo que su movimiento es un mero «movimiento cultural», quiso dejar claro su mensaje político: «Si no mandamos un mensaje en esta elección, si no os registráis para votar, si no os involucráis, si no os hacéis activistas, vamos a perder nuestro país para siempre (…) No os digo a cuál, pero tenéis que uniros a un partido político», antes de citar cuatro formaciones de la derecha.

Robinson, de 43 años, ha pasado en cinco ocasiones por la cárcel, la última de ellas el año pasado. Después de ser excarcelado en mayo pasado, ha sido invitado a visitar Israel en octubre y Estados Unidos (donde fue recibido en el Departamento de Estado) en febrero.

Por si acaso, el Gobierno británico anunció el viernes que había prohibido la entrada al país a once activistas de la ultraderecha mundial -de España, Estados Unidos, Polonia o Países Bajos- que iban a tomar parte en la manifestación de Robinson, por temor a que contribuyeran a «expandir el odio». Entre los vetados se encuentra la española Ada Lluch, el polaco Dominik Tarczyinski, el belga Filip Dewinter, la holandesa Eva Vllardingerbroek y los estadounidenses Don Keith, Joey Mannarino y Valentina Gómez.

Una cita de máximo riesgo

Aun con todas las precauciones, la Policía considera que la jornada de este sábado es de máximo riesgo, no solo por los disturbios ocasionados por los seguidores de Robinson el pasado septiembre, sino por la coincidencia en el centro de Londres, aunque sea en itinerarios separados, de otra gran manifestación de signo contrario

Vehículos blindados, Policía montada a caballo, perros, drones y helicópteros se han desplegado junto con 4.000 agentes que vigilarán estos eventos, a fin de evitar incidentes violentos.

La segunda manifestación, convocada por grupos propalestinos para recordar la ‘Nakba’ o expulsión masiva de palestinos en 1948 tras la creación del Estado de Israel, también ha tenido carácter masivo, según pudo comprobar EFE, como suele suceder con estas convocatorias en Londres.

Esta segunda manifestación, que transcurrió en ambiente pacífico, congregó a familias enteras y una gran cantidad de mujeres. Pudo verse a representantes de numerosos partidos de la izquierda, parlamentaria o extraparlamentaria.

Los participantes corearon repetidamente «Free Palestine» y varias consignas contra la ultraderecha británica. En un momento dado, se encontraron con un grupo de provocadores con banderas israelíes, pero el propio servicio de orden de los manifestantes y la policía los acordonaron para evitar el contacto físico entre ellos.

Hay temor a que a última hora del día, cuando hayan terminado oficialmente las dos manifestaciones, los activistas de uno y otro signo se encuentren en el centro de la ciudad y pueda haber confrontaciones.

Por el momento, ambas concentraciones se presentan pacíficas, pero el viceprimer ministro británico, el laborista David Lammy, advirtió este sábado a través de su cuenta de X de que las autoridades actuarán con rapidez si las protestas se tornan violentas.

«Los organizadores de la marcha «Unite the Kingdom» están sembrando odio y división. No representan el Reino Unido de la que me siento orgulloso. La protesta pacífica es un derecho fundamental que siempre protegeré, pero si la protesta se torna violenta, actuaremos con rapidez, con capacidad judicial adicional disponible», puntualizó.