El vuelo 5735 de China Eastern Airlines Flight se estrelló el 21 de marzo de 2022. Era un Boeing 737-800 que realizaba el trayecto entre las ciudades chinas de Kunming (suroeste) y Cantón. El aparato se precipitó desde 9 km de altitud y se estrelló contra una montaña en el sur de China. Murieron 132 personas. Fue el accidente aéreo más mortífero de aquel año y el tercero más cruento ocurrido en China.

La Administración de Aviación Civil de China (CAAC) se hizo cargo de la investigación. En la cabina de aquel Boeing iban tres pilotos, incluido el capitán Yang Hongda y el primer oficial Zhang Zhenping, este último con amplia experiencia en aviación. Al parecer, el copiloto había sido degradado recientemente tras fallar en varias evaluaciones.

El caso es que el avión cayó, de repente, en un terrible picado. Es lo que mostró un vídeo grabado desde tierra. La tripulación no realizó ninguna llamada por radio ni se transmitió ningún código de radar de emergencia.

Pronto se expresaron las sospechas de que la tragedia escondía algo. En mayo de 2022, apenas dos meses después del accidente, funcionarios estadounidenses le contaron a The Wall Street Journal que una de las cajas negras del avión apuntaba a una maniobra intencional. «El avión hizo lo que le ordenó alguien en la cabina», le dijo al periódico una fuente de la investigación estadounidense.

¿Fue el accidente parte de un plan de suicidio del piloto?

China cerró su investigación en 2024: no había encontrado problemas con la aeronave, la tripulación ni las condiciones meteorológicas. En su informe inicial, la CAAC afirmó que la tripulación y los auxiliares de vuelo habían descansado lo suficiente y habían superado los controles médicos el día del vuelo. Luego, negó también las especulaciones de que el accidente formara parte de un plan de suicidio del piloto.

La indignación pública obligó a las autoridades chinas a variar ligeramente su actitud, pero sin dar luz a las causas del accidente. En julio de 2025, la CAAC declaró que «publicar las causas del accidente podría poner en peligro la seguridad nacional y la estabilidad social».

Ahora, desde Washington, un informe de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos (NTSB) revela que alguien en la cabina cortó intencionalmente el suministro de combustible a los motores. Según sus datos, el accidente pudo haber sido el resultado de un asesinato-suicidio tras un forcejeo en la cabina.

Cada vez más casos de pilotos suicidas

  • El caso del vuelo MU5735 parece seguir un patrón similar al de los suicidios de pilotos que se han cobrado la vida de cientos de personas en la última década. La acción deliberada del piloto es una de las principales teorías sobre la desaparición del vuelo MH370 de Malaysia Airlines en 2014. Aquel Boeing se estrelló en el Océano Índico con 239 personas a bordo. Ocurrió tras seis horas de vuelo fuera de su ruta prevista de Kuala Lumpur a Pekín, sin transmisiones de radio ni radar. En octubre de 2023, Joe Emerson, un piloto fuera de servicio que se encontraba en la cabina de un vuelo de Alaska Airlines, intentó apagar ambos motores durante el vuelo. El caso más reciente es el del vuelo 171 de Air India, que se estrelló en junio de 2025 en Ahmedabad y causó la muerte de 260 personas. La investigación preliminar (aún se espera el informe final) determinó que los motores se apagaron manualmente poco después del despegue con destino a Londres.

La pelea de dos pilotos en cabina  

El análisis de la caja negra del avión reveló que dos pilotos forcejearon entre sí después de que uno de ellos apagara manual y simultáneamente los interruptores de combustible de ambos motores, antes de que el Boeing 737-800 se estrellara, según ha informado The Times. Lo más llamativo de la revelación es que las autoridades chinas habrían sabido desde el principio que uno de los pilotos estrelló el avión deliberadamente.

Según la NTSB, los gráficos de las entradas de control y el movimiento de la aeronave mostraron que el mando de un piloto empujaba la aeronave hacia un picado pronunciado y que el otro piloto intentaba detenerlo. Mientras forcejeaban por el control pleno del aparato, ambos pilotos giraban sus mandos en direcciones opuestas, actuando sobre los alerones situados en el borde de las alas, uno a cada lado.

«Se descubrió que, mientras volaba a 29.000 pies de altitud, los interruptores de combustible de ambos motores pasaron de la posición de funcionamiento a la de apagado. La velocidad de los motores disminuyó tras el movimiento de los interruptores de combustible”, indica el informe de la NTSB. Pero, ¿por qué ha conocido todos esos detalles la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EEUU?

Se sabe que una de las dos cajas negras del avión dejó de grabar cuando los generadores del avión perdieron energía y no registró los últimos momentos antes del accidente, pero la segunda continuó grabando gracias a su batería de respaldo. Fue recuperada de los restos del avión y enviada al laboratorio de la NTSB en Washington. La razón de que se involucrara en la investigación es que Boeing, el fabricante de la aeronave, es una empresa estadounidense.

Ahora, tras las revelaciones de las autoridades estadounidenses, Pekín se encuentra bajo la presión de organizaciones internacionales de aviación. Se trata de que divulgue ya los resultados de su investigación sobre la tragedia del vuelo 5735 de China Eastern Airlines Flight, de la que ya han pasado cuatro años.