Lo que debía ser un día de felicidad y celebración acabó este pasado sábado de la forma más triste para una conocida familia de la … zona rural gijonesa. María Ángeles ‘Geli’ Díaz, de 65 años, y abuela de Mateo, un niño de 9 años que estaba celebrando su comunión, falleció atragantada por un trozo de solomillo mientras disfrutaba del convite con otras 15 personas, 11 adultos y cuatro menores, en uno de los salones del restaurante La Hacienda de la Llorea Golf.
La mujer estaba compartiendo almuerzo con un reducido grupo de familiares entre los que se encontraba su marido José Ángel Peón, su hija Eva y su yerno Marcos Sánchez, así como la familia paterna del niño que son de Valladolid.
Fue en torno a las 16 horas cuando Geli, vecina de Caldones, donde regentó el restaurante merendero Mirador La Bombilla, empezó a sentir que se ahogaba con el trozo de carne que había ingerido.
Testigos de lo sucedido aseguran que se vivieron momentos realmente dramáticos y angustiosos. Dos policías fuera de servicio, uno local y otro nacional, que estaban de invitados en otra comunión en el mismo establecimiento se volcaron para ayudar haciéndole la maniobra de Heimlich. Esta maniobra es un procedimiento de emergencia utilizado para eliminar cuerpos extraños, como trozos de comida o pequeños objetos, que bloquean la tráquea. Consiste en aplicar una serie de compresiones abdominales debajo del diafragma para generar una presión suficiente que expulse el objeto obstructivo.
Posteriormente llegaron al negocio hostelero los servicios sanitarios y una ambulancia que se encontraron a la mujer en parada cardiorrespiratoria. Consiguieron reanimarla y trasladarla aún con vida al Hospital de Cabueñes, donde finalmente se certificó el deceso. La Guardia Civil fue la encargada de hacer el acompañamiento y abrir paso a la ambulancia de Transinsa a las 16.45 horas.
Una hora y media después del fallecimiento, y a pesar de todo lo sucedido, el padre del niño de la comunión y yerno de la fallecida encontró un momento para regresar al restaurante del que se habían ido precipitadamente para pagar la cuenta. Un detalle que conmovió a Paula Capela, maitre de La Hacienda de La Llorea Golf, quien aseguraba ayer aún conmocionada: «Nunca viví una situación como esta». «Es muy triste venir a la comunión de tu nieto y que pase una tragedia así», señala, al tiempo que traslada el pésame a esta familia gijonesa por su pérdida en un día tan señalado.
Funeral este lunes en Caldones
La noticia de la muerte de Geli Díaz, en unas circunstancias tan trágicas, causó un hondo pesar en Caldones, parroquia gijonesa donde su familia está profundamente enraizada y es muy querida. Angelita, como también era conocida, llevaba una década jubilada de la hostelería. Hija de Alfredo Díaz Alvarez fallecido en 2009, fue la última gerente del restaurante merendero Mirador La Bombilla, que cerró en junio de 2016 tras 50 años siendo un referente en Caldones de la cocina tradicional asturiana.
En su época de esplendor La Bombilla llegó a atender banquetes de más de 150 personas. La fabada o la menestra eran dos de los platos estrella con la receta de su madre, Angelita García, una gran guisandera que la ha sobrevivido. Otro de los encantos del establecimiento eran sus espectaculares vistas. Nunca quisieron vender ni arrendar el negocio al vivir la familia de la fallecida arriba de lo que era el restaurante, ubicado en el número 25 del Camino Real de Garvelles.
El funeral por el eterno descanso de Geli Díaz tendrá lugar este lunes, a las 17 horas, en la iglesia parroquial de San Vicente de Caldones.