El coronel en retiro Eric Rojo, analista político del ejército de Estados Unidos, advirtió este sábado que la estrategia del presidente Donald Trump consiste en «poner una sombra muy grande sobre Cuba» para forzar una negociación y un cambio de régimen, tras el regreso del portaaviones USS Gerald R. Ford a la base naval de Norfolk, en Virginia, después de casi 11 meses de despliegue continuo.
El gigante nuclear atracó escoltado por los destructores USS Bainbridge y USS Mahan, completando así 326 días en el mar, el despliegue más largo de un portaaviones estadounidense desde la guerra de Vietnam.
El secretario de Guerra Pete Hegseth estuvo presente en la ceremonia de bienvenida y publicó en su cuenta de X: «A los guerreros del Grupo de Ataque del Portaaviones USS Gerald R. Ford — BIENVENIDOS A CASA».
Rojo, entrevistado en el programa «La Tarde» de NTN24, descartó de plano un escenario de invasión a Cuba, pero fue contundente sobre la presión militar que ejerce Washington sobre la dictadura: «No veo un escenario de invasión, solo creo que habrá una sombra».
Sobre la posibilidad de que el Ford sea desplegado en aguas cercanas a la isla, el analista señaló que el buque podría ser reactivado en un plazo breve: «Si es necesario se puede volver a llamar en un corto plazo, pero lo más importante en mi opinión que está haciendo el presidente es poner una sombra muy grande sobre Cuba para que se llegue a una negociación final y lograr que haya un cambio en el régimen y los ciudadanos cubanos puedan conocer lo que realmente es la libertad».
Cuando se le preguntó cuánto tardaría el Ford en llegar a Cuba desde Norfolk, Rojo fue directo: «Enviado a Cuba es cuestión de días porque ya que esté la tripulación lista, el viaje a Cuba de Norfolk sería cuestión de menos de una semana».
El análisis del coronel se produce en un momento de máxima presión de la administración Trump sobre el régimen cubano. Trump amenazó en varias ocasiones con desplegar el USS Abraham Lincoln «a 100 yardas» de la costa cubana para forzar la rendición de la dictadura, condicionando la acción a concluir primero las operaciones en Irán.
El propio Trump lo expresó sin ambigüedades: «Al regresar de Irán, tendremos uno de los grandes portaaviones, tal vez el USS Abraham Lincoln, que venga y que pare a 100 yardas y que ellos digan: ‘Muchas gracias, nos rendimos en Cuba’».
El director de la CIA John Ratcliffe viajó a La Habana el 14 de mayo y se reunió con autoridades del Ministerio del Interior cubano, en lo que analistas interpretaron como un ultimátum diplomático en el que habrá diálogo solo si Cuba realiza cambios fundamentales.
Rojo también advirtió que el régimen cubano conoce bien las consecuencias de no negociar: «El régimen cubano ya tiene la respuesta de qué podría pasar si no llega a un acuerdo porque ya sabemos lo que le pasó a Maduro».
El Ford, el portaaviones más avanzado del planeta con 335 metros de eslora, capacidad para más de 4,500 marineros y más de 70 aeronaves, operó durante su despliegue en el Mediterráneo con la OTAN, en el Caribe bajo presión sobre Venezuela y en Oriente Medio frente a Irán.
Paralelamente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos estaría preparando una acusación penal federal contra Raúl Castro, de 94 años, por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, con un posible anuncio formal el 20 de mayo en la Freedom Tower de Miami.
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