El Papa firmó este viernes su primera encíclica, que publicará el próximo 25 de mayo. Se titula ‘Magnifica humanitas’ (Magnífica humanidad) y es un canto a la dignidad humana en un mundo cada vez más guiado por la Inteligencia Artificial. . El Vaticano asegura que … abordará “la protección de la persona humana en la era de la IA”. La fecha de la firma coincide con el 135 aniversario de la primera encíclica social de la Historia, la ‘Rerum novarum’, del Pontífice que inspira su nombre, León XIII.
Una de las decisiones inéditas del lanzamiento del nuevo documento es que el Papa participará en la presentación de la encíclica, algo que nunca hicieron sus predecesores, aunque no se sabe si responderá preguntas de los asistentes. Será durante un encuentro multidisciplinar en el Vaticano.
Aparte de cardenales y teólogos, intervendrá en la presentación uno de los fundadores de Anthropic la compañía que desarrolla la IA “Claude”, Christopher Olah. Es el responsable de la investigación sobre la interpretabilidad de la inteligencia artificial. “Se trata del científico en inteligencia artificial más destacado del mundo en el estudio de cómo «piensan» los modelos de lenguaje grande (LLM). Este campo se denomina «interpretabilidad mecánica»”, explica a ABC Matthew Harvey Sanders, fundador de la plataforma de inteligencia artificial católica, Magisterium.ai.
También participarán Anna Rowlands, experta en Teología política de la Durham University del Reino Unido, y Leocadie Lushombo, también teóloga de la Santa Clara University de California. Intervendrán tres cardenales, Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y el jesuita Michael Czerny, del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral.
Un texto programático
La primera encíclica que escribe un Papa tradicionalmente se considera «el texto programático del Pontificado». Esto significa que la dignidad humana será uno de los hilos conductores de la propuesta del actual obispo de Roma. León XIV lleva casi un año trabajando en ella. El propio Papa ha sugerido que empezó a delinearla en la Capilla Sixtina, cuando el 8 de mayo de 2025 aceptó ser Papa, al decidir tomar el nombre de León.
«Las razones (por las que he elegido este nombre) son varias, pero principalmente porque el Papa León XIII, con la histórica encíclica ‘Rerum novarum’, abordó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial; y hoy la Iglesia ofrece a todos su patrimonio de doctrina social para responder a otra revolución industrial y a los avances de la inteligencia artificial, que plantean nuevos retos para la defensa de la dignidad humana, la justicia y el trabajo», explicó dos días después a los cardenales.
La ‘Rerum novarum’, algo así como «Sobre las cosas nuevas», marcó un antes y un después en la actividad de los Papas. León XIII la escribió en 1891 para denunciar las injusticias sociales que la revolución industrial produjo entre las clases obreras y para subrayar la relevancia moral de la justicia social entre los emprendedores. Denunciaba por ejemplo la explotación laboral, el capitalismo desenfrenado y el socialismo revolucionario. También defendía a los sindicatos, el derecho a la propiedad y el deber del Estado de intervenir para proteger a los débiles.
En su tiempo fue duramente criticada, pues algunos sectores acusaron al Papa de inmiscuirse en una cuestión que superaba su ámbito: le solicitaban que en vez de hablar de derechos sindicales se centrara en cuestiones devocionales o dogmáticas. Algo parecido ocurrió desde entonces a muchos de sus sucesores, -el último, al Papa Francisco, criticado por denunciar la responsabilidad moral tras la crisis ecológica y medioambiental- y previsiblemente sucederá ahora a León XIV con «Magnifica humanitas».
Un año de reflexiones
Técnicamente, una encíclica es un documento magisterial solemne con el que un Papa propone su pensamiento y abre horizontes a la Iglesia y a la sociedad. En el caso de «Magnifica humanitas», León XIV comenzó a desarrollarla en julio de 2025, durante sus vacaciones en Castel Gandolfo. Desde entonces, ha afrontado repetidamente esta cuestión, al menos una vez cada mes. Lo ha hecho por ejemplo señalando el peligro de que el diálogo con chatbots eclipse el valor fundamental del rostro y de la voz humana; denunciando el riesgo de «adicciones digitales», de desinformación o de dispersión; o alertando del uso de la IA en el ámbito bélico para provocar una mayor destrucción.
Plantea qué significa ser humanos en un mundo que se fía más de las máquinas que de las personas.
La cuestión central que planteará ahora es qué supone ser humanos en un mundo que se fía más de máquinas artificiales que imitan la inteligencia que de personas de carne y hueso. En la universidad, antes que Teología, Filosofía y derecho Canónico, Robert Francis Prevost estudió Matemáticas. Es un Papa al que entusiasma la tecnología. Por eso avisa a los desarrolladores de IA de que si no ponen en primer lugar la dignidad humana, la humanidad afrontará enormes problemas: para una máquina, la verdad, la justicia, la paz y la fraternidad no son una prioridad.
Es habitual que la firma de la encíclica o de un documento papal solemne no coincida con la fecha de su publicación. Por ejemplo, Benedicto XVI firmó su primer gran texto magisterial «Deus Caritas Est» el día 25 de diciembre de 2005 y lo publicó un mes más tarde, el 25 de enero. Lo mismo ocurrió con la exhortación apostólica «Evangelii Gaudium» del Papa Francisco, que está fechada el 24 de noviembre, como clausura del «Año de la Fe», pero se difundió unos días más tarde.
