La procesión por el hundimiento electoral va por dentro, pero los tambores de guerra ya empiezan a sonar fuera de la sede regional del PSOE de Andalucía en la calle San Vicente de Sevilla. En el cuartel general de los socialistas andaluces está convocada durante … esta mañana la Comisión Ejecutiva Regional para analizar el severo varapalo sufrido en las urnas este domingo 17 de mayo en los comicios andaluces en los que ha roto su suelo electoral obteniendo solo 28 escaños, rompiendo su suelo en unas autonómicas. Las primeras voces críticas de la formación han comenzado a exigir la asunción de responsabilidades políticas a la candidata y secretaria general, María Jesús Montero.
El encargado de ejercer como la incómoda conciencia del socialismo andaluz —una suerte de Pepito Grillo— ha sido Luis Ángel Hierro, catedrático de Economía Pública de la Universidad de Sevilla y líder de la corriente interna Andalucía Socialista. Hierro, que ya intentó disputarle el liderazgo a Montero en las primarias convocadas en enero de 2025 (retirándose finalmente al no alcanzar el 12% de los avales exigidos), no ha puesto paños calientes al cataclismo del partido que ha goberando la comunidad durante casi 37 años. Lo ha calificado como «el mayor hostión electoral» de su historia.
«Relegado a voz de consciencia, ejerzo: ¿Alguien sabe que nos han dado el mayor hostión electoral de nuestra historia? ¿Alguien piensa asumir responsabilidades? El @psoedeandalucia renacerá si la militancia asume el control del destino del Partido. Somos andaluces/zas, ejerzamos», ha publicado Hierro este lunes en sus redes sociales coincidiendo con el inicio de la decisiva reunión en San Vicente.
Relegado a voz de consciencia, ejerzo:
¿Alguien sabe que nos han dado el mayor hostión electoral de nuestra historia?
¿Alguien piensa asumir responsabilidades?
El @psoedeandalucia renacerá si la militancia asume el control del destino del Partido.
Somos andaluces/zas, ejerzamos.— Luis Angel Hierro (@LuisAngelHierro) May 18, 2026
El catedrático ya compitió en las anteriores primarias frente al exalcalde de Sevilla, Juan Espadas, y la expresidenta de la Junta, Susana Díaz. En aquella cita, Espadas se impuso holgadamente con el 55% de los sufragios, seguido por Díaz con un 38%, mientras que Hierro cosechó un modesto 5% que, sin embargo, cimentó su perfil como voz discrepante e independiente frente a los dictados de las cúpulas del partido.
Las críticas que empiezan a aflorar se sustentan en unos datos electorales que han dejado en estado de shock a las bases socialistas. Los pasillos del hotel NH Collection Sevilla, cuartel general de la noche electoral, fueron la noche del domingo el escenario de un desmoronamiento histórico. Montero sacó 28 diputados, por debajo de la barrera psicológica de los 30 escaños que Juan Espadas retuvo en 2022 y un 22,71% de los sufragios, lo que representa una caída de 1,38 puntos respecto a los ya malos resultados de hace cuatro años. El partido cede un escaño vital en Granada y otro en Huelva.
Relegada a la oposición cuatro años más
La secretaria general del PSOE-A y candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, admitió que los resultados «no son buenos», porque los «colocan» en la oposición, y ha dicho que «toma nota» de lo que los ciudadanos han trasladado en las urnas. Emplazó a analizar los resultados en los próximos días.
Aunque Montero superó a Espadas en unos 57.000 votos debido a una mayor participación global, la traducción en escaños la sitúa por debajo de su predecesor, consolidando el peor resultado en la historia del PSOE andaluz.
Todo el diseño de la campaña ha saltado por los aires. La ansiada remontada aireada por el equipo de Montero para contrarrestar los sondeos adversos resultó ser un espejismo. El coste personal e institucional ha sido altísimo: cabe recordar que Montero llegó a dimitir hace apenas dos meses como vicepresidenta primera del Gobierno de España y ministra de Hacienda para volcarse en este asalto a San Telmo. El viaje de la «mujer con más poder de la democracia» para rescatar los servicios públicos andaluces tras siete años de mandatos de Juanma Moreno (PP) ha terminado en un sonoro traspié que sitúa a los populares a tan solo dos escaños de la mayoría absoluta (fijada en 55 asientos).