Ha hecho frío. La primera quincena de mayo ha estado marcada por anomalías térmicas negativas de hasta 10 grados por debajo de lo normal, pero eso se ha acabado.
Según indican los modelos, la entrada de una dorsal anticiclónica de aire sahariano va a revolucionar la situación meteorológica española en cuestión de días: el viernes 22 los pronósticos marcan máximas propias de julio. Hablamos de 36-37 °C en los valles del Guadalquivir y Guadiana, más de 30 en toda la mitad sur peninsular y, ojo al dato, las primeras noches tropicales del año.
Es decir, la cosa se pone seria.
¿Cuál es la noticia? El protagonista de la historia de esta semana vuelve a ser el chorro polar. Sin embargo, en lugar de una masa de aire frío, las ondulaciones del chorro van a colocar encima de nuestras cabezas una dorsal cálida africana. El proceso empezará el martes 19 y se extenderá hasta, al menos, el día 22.
Después del viernes, los modelos marcan la aparición de una DANA por el Cantábrico; no obstante, es pronto para decirlo con precisión.
¿Qué va a pasar? Vayamos por partes:
- Entre el lunes 18 y el martes 19 se va a ir recuperando de forma progresiva. Los 30 grados aparecerán el martes en el valle del Ebro, el interior de Murcia y la mitad sur de la Comunidad Valenciana.
- El Miércoles 20 los 30 llegarán a Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha, el interior de Andalucía, la Región de Murcia, la valle del Ebro y el interior de Cataluña. Sevilla marcará 33-34 sin problemas.
- El Jueves 21 en los valles del Guadiana y Guadalquivir se alcanzarán 34-36 °C. Se esperan 36 en Sevilla, 35 en Badajoz, 34 en Toledo y 32 en Madrid.
- El Viernes 22 toda España estará por encima de los 30. Solo Baleares, Canarias, Galicia y Asturias se libran.
Ese día viviremos las primeras noches tropicales del año en la meseta sur y el valle del Guadalquivir. Es decir, los termómetros no bajarán de los 20 grados.
¿Es algo raro? Sí y no. Lo interesante de este episodio no es el calor en sí. Ya hemos visto mayos así de forma reciente. Lo interesante es la magnitud del vaivén: vamos a pasar de anomalías de -10 °C a anomalías de +10 °C en una sola semana.
Y esto es algo que ni el cuerpo humano ni los cultivos asimilan fácilmente.
Imagen | BenBaso
