Las guerras hoy en día no se libran, ni se ganan, solo en el campo de batalla. El ciberespacio constituye también un escenario clave, tanto como frente de primera línea como espacio de propaganda, donde organizaciones como la Guardia Revolucionaria de Irán han demostrado una gran capacidad de difusión de contenido terrorista y radical. En una operación coordinada con 19 países, entre ellos España, Europol ha detectado la amplia presencia en internet de este grupo clave en la protección del régimen islámico de Teherán y que, desde febrero, figura en la lista negra de organizaciones terroristas de la UE.

Entre las principales acciones, figura el bloqueo en la UE de la cuenta principal de la Guardia Revolucionaria en la red social X (antes Twitter), que tiene más de 150.000 seguidores. De igual modo, “miles de enlaces más en diversas plataformas han sido eliminados o están siendo investigados y retirados”, según ha detallado este lunes en una nota la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol).

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La operación, llevada a cabo entre el 13 de febrero y el 28 de abril —es decir, desde antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran los primeros ataques contra Irán, el 28 de febrero, que desencadenaron el nuevo conflicto en Oriente Próximo aún sin resolver—, ha permitido eliminar un total de 14.200 publicaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria, ya entonces oficialmente designada como organización terrorista por la UE. “Esta designación permite a las fuerzas del orden tomar medidas contra las actividades de sus miembros y de las entidades que les prestan apoyo en la UE”, recuerda Europol en un comunicado.

De estos miles de enlaces, una tercera parte (aproximadamente 4.700) han sido localizados por España a través de la Unidad Nacional de Retirada de Contenidos Ilícitos (UNECI), integrada en el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO, dependiente del Ministerio del Interior), según detallan fuentes del departamento de Fernando Grande-Marlaska.

La acción contra la propaganda terrorista online del ejército paralelo iraní, que desde el inicio del nuevo conflicto ha ido adquiriendo cada vez más fuerza dentro del régimen represivo de Teherán, contó con la participación de 16 miembros de la UE, además de Bosnia-Herzegovina, Ucrania y Estados Unidos. Todos ellos trabajaron en “fases sincronizadas”, bajo coordinación de Europol, para recopilar información, verificar los objetivos e informar del contenido ilegal a las empresas utilizadas para su difusión, que fueron muchas: las principales plataformas de redes sociales, así como de servicios de streaming, sitios de alojamiento de blogs y páginas web independientes, según la agencia europea.

Inteligencia artificial

La propaganda, que iba desde “discursos que mezclaban narrativas sobre el martirio religioso con mensajes políticos muy cargados hasta vídeos generados por inteligencia artificial que glorificaban al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y llamaban a vengar al ayatolá Alí Jameneí” —muerto el primer día del conflicto—, era difundida en diversos idiomas, entre ellos el árabe, el indonesio, el inglés, el francés, el persa y el español.

El seguimiento de las actividades en línea de la Guardia Revolucionaria también permitió “localizar y eliminar declaraciones y vídeos producidos por grupos afines y entidades aliadas”, entre ellos Hezbolá, la milicia hutí Ansar Allah, Hamás, la Yihad Islámica palestina o Harakat Ashab al-Yamin al-Islamia, un grupo ampliamente desconocido pero que en marzo reivindicó la autoría de varios ataques contra objetivos judíos —principalmente sinagogas y escuelas judías— en Países Bajos, Reino Unido y Bélgica.

El operativo, agrega Europol, también permitió detectar el uso de transacciones con criptomonedas para mantener y ampliar sus operaciones en línea, “una táctica diseñada para eludir los controles financieros tradicionales”. “Las redes terroristas son cada vez más flexibles y siguen adaptando sus métodos, por lo que es imprescindible una acción sostenida y coordinada para limitar su alcance y su impacto”, subraya la agencia policial europea.

No es el primer operativo de este tipo, denominados formalmente Días de Acción de Referencia, que ha coordinado en los últimos años Europol. En paralelo al dirigido contra la propaganda de la Guardia Revolucionaria iraní, las fuerzas de seguridad de 13 países ―entre ellos, España― realizaron otro en el que lograron retirar de internet más de 1.100 horas de audios (el equivalente a 46 días de escucha continua) de contenido violento. Se trataba, en su mayoría, de discursos de líderes terroristas yihadistas y nasheed, temas musicales islamistas que tienen ritmos pegadizos que incluyen sonidos de disparos o el entrechocar de sables, a los que los expertos policiales consideran eficaces para atraer nuevos adeptos entre los jóvenes.

En este, como en otros operativos anteriores dirigidos a localizar y retirar de internet contenidos violentos, en su mayoría vinculados al islamismo más radical y, en menor medida, al extremismo de ultraderecha y el supremacismo blanco, las fuerzas de seguridad españolas han jugado un papel relevante, según destaca Interior.

En 2025, España promovió la retirada de 14.411 de estos contenidos. La cifra supone que cada día las fuerzas de seguridad españolas localizaron 39 páginas web que contenían vídeos, fotos, documentos de texto o perfiles en los que se hacía proselitismo del terrorismo. El 75% de este contenido (más de 2.000 gigas) pudo ser finalmente retirado y, de este modo, evitar más de 65 millones de visualizaciones, según detalló Interior en una jornada sobre la lucha contra el terrorismo y los radicalismos violentos en internet celebrada en Madrid el pasado 16 de abril y organizada por el Foro Global de Internet contra el Terrorismo (GIFCT, en sus siglas en inglés).

Las cifras de contenido violento detectado en 2025 supusieron un incremento exponencial respecto al año anterior, cuando España ayuda a localizar e intervenir en las diferentes plataformas de internet 3.208 de estos materiales extremistas, y 2023, cuando fueron 2.862. La mayor parte de los más de 14.000 contenidos retirados por Interior durante el pasado año se produjeron, precisamente, en tres grandes operativos internacionales coordinados por Europol, como el ahora dirigido contra la propaganda de la Guardia Revolucionaria iraní.