Miguel Ángel Blanco salta a la ficción y el documental por triplicado. Primero lo ha hecho en las páginas de ‘Maite’, quinta entrega de la … serie sobre «gentes vascas» de Fernando Aramburu, que en su última novela sigue a dos hermanas y a la madre de ambas con el trasfondo de los dos días agónicos del secuestro y asesinato del joven concejal de Ermua.
Jon Sistiaga estrenará asimismo este año en Netflix ‘Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo’, un documental que dirige el periodista irunés junto a Juanjo López, «que abordará los días en los que España entera se mantuvo en vilo, en los que millones de personas se movilizaron como única opción para frenar el asesinato».
‘Blanco’ es asimismo el título del largometraje que Félix Viscarret rodará a partir de septiembre. El realizador de la serie ‘Patria’ abordará «no solo el impacto político y social de aquellos hechos, sino también la dimensión humana de una tragedia que movilizó a millones de ciudadanos y convirtió a Miguel Ángel Blanco en un símbolo de unidad y resistencia frente al terrorismo», según indican sus responsables.
Kiko Martínez (‘El bar’, ‘Pieles’, ‘La Navidad en sus manos’, ‘Disco Ibiza Locomía’) y su productora Nadie es Perfecto impulsan un proyecto que cuenta con la colaboración de veteranos periodistas como Juan Bautista ‘Jimi’ Jiménez Guerra y el propio Jon Sistiaga «para el desarrollo de una historia construida a partir de la experiencia de muchos de los comunicadores que dieron voz a uno de los acontecimientos más mediáticos y determinantes de la historia reciente de este país».
Miguel Ángel Blanco en una fotografía de archivo.
El estreno del filme está previsto para 2027, cuando se cumplen tres décadas de un crimen que marcó un antes y un después en la percepción social y el devenir de la banda terrorista, que el 20 de octubre de 2011 anunció el cese definitivo de la violencia. Estos días se ultima el casting, del que saldrá el actor que encarne al concejal del Partido Popular, aunque el guion tendrá previsiblemente como hilo conductor a los periodistas que siguen el suceso. La intención de los autores del filme es rodar en los escenarios reales de Gipuzkoa en los que sucedieron los acontecimientos. Miguel Ángel Blanco residía en Ermua y fue secuestrado al bajar del tren en Eibar, donde trabajaba en una consultoría. Cuando le encontraron dos días más tarde en una pista forestal de Lasarte tras recibir dos disparos en la cabeza todavía estaba vivo. Los médicos no pudieron hacer nada y murió en la madrugada de un 13 de julio de 1997, una fecha marcada en la memoria.
«Tratamos de descubrir un montón de cosas que ocurrieron aquellos días y que no se han sabido hasta ahora»
«’Blanco’ es una película de ficción, con un presupuesto importante, una apuesta grande de la que no queremos desvelar demasiados datos para no reventarla», explica Kiko Martínez a EL CORREO. «El ángulo elegido para contar la historia tiene que ver con todo lo que ocurre alrededor del secuestro. Aunque Miguel Ángel está en la película, no todo está centrado en él», matiza el productor. «Tratamos de descubrir un montón de cosas que ocurrieron en esos días y que no se han sabido hasta ahora, después de trabajar con las personas reales que vivieron todo aquello».
«Compleja y emotiva»
La labor de periodistas que cubrieron los hechos se revela así fundamental a la hora de escribir el guion, que llevará a la pantalla el pamplonés Félix Viscarret, que ganó el Goya a mejor guion adaptado por ‘Bajo las estrellas’ y dirigió cuatro de los ocho episodios de la serie ‘Patria’. «Nos metemos en todos los ángulos de la historia: la política de Estado, la labor periodística, lo que ocurrió en la sociedad… Hacía falta gente con sensibilidad, como Jon Sistiaga, que vivió todo aquello, Félix Viscarret, y, por supuesto, la familia de Miguel Ángel Blanco, representada por Marimar Blanco».
Todos los espectadores conocen, por desgracia, el desenlance de aquel secuestro. El reto de ‘Blanco’ es arrastrarlos con una «película compleja y emotiva», que, según su productor, conlleva «una gran responsabilidad». «Hemos conseguido que todos los que tuvieron que ver con aquellos días estén presentes en el desarrollo del guion. Será además una película complicada al ser de época, porque recrear la España de 30 años atrás es más difícil que ambientarla hace 500 años: todos nos acordamos cómo era. Solo esperamos estar a la altura».