Enrique Riquelme tiene el aval de 187 millones de euros de su patrimonio personal, el paso más complicado de cara a presentar su candidatura a … la presidencia del Real Madrid como alternativa a Florentino Pérez, pero todavía duda sobre la delicada decisión de dar el paso definitivo a tenor del escaso margen de tiempo que le deja la convocatoria de elecciones del pasado jueves, que establece un plazo de diez días, hasta el próximo sábado 23 de mayo, para oficializar esta aspiración.

«Sí, por supuesto», respondió el empresario alicantino al ser preguntado por este complicado requisito durante un acto benéfico en la Ciudad de la Raqueta de Madrid. «Estamos trabajando todavía, nos han dejado muy poco tiempo para organizar algo que realmente tenga sentido, que sea algo bueno para el Real Madrid. No vamos a ir a perder el tiempo y en los próximos días, dos o tres, decidiremos qué es lo que vamos a hacer», explicó a continuación en relación a su situación actual.

Y es que Riquelme parece tener claro que solo pugnará en las urnas frente al actual presidente madridista si es capaz de armar un proyecto para hacerle frente. «Si vamos será algo realmente que tenga un buen sentido y que sea ilusionante para un nuevo Real Madrid de los próximos 10, 15 o 20 años», incidió.

Nacido en Cox (Alicante), Enrique Riquelme tiene 37 años y se ha ganado un lugar entre los empresarios españoles que más rápido han escalado en el negocio internacional de la energía. Hijo de un exconsejero del Real Madrid durante la etapa de Ramón Calderón al frente del club, entre 2007 y 2009, comenzó a construir su fortuna en Brasil, donde llegó cuando el país necesitaba infraestructuras a marchas forzadas para el Mundial de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, y luego en Panamá, donde una fábrica le sirvió de base para proveer de arena a las obras de ampliación del Canal.

Su gran salto se produjo en 2023, cuando adquirió lo que quedaba de la antigua Abengoa, entonces en concurso de acreedores, presentando la oferta ganadora. Un año después sacó su compañía, Cox, a bolsa. Y hace apenas tres semanas cerró la operación que ha terminado de definir su dimensión: la compra de Iberdrola México por 4.200 millones de dólares, con el respaldo de Citi, Goldman Sachs, Barclays, Deutsche Bank, Santander y BBVA.