El PSOE pretende ganar la batalla del relato tras el descalabro monumental en las elecciones autonómicas de Andalucía del pasado 17 de mayo. El Partido Socialista, el ‘bicharraco’ (como lo denominó Susana Díaz) que gobernó esta tierra con bota de hierro durante 39 años, … desvía su mirada hacia el Partido Popular para elaborar su narrativa: Juanma Moreno es el gran perdedor de las elecciones porque se deja cinco escaños menos con respecto a hace cuatro años.

Las lecturas siempre son interesadas pero ésta en cuestión resulta insostenible desde infinitos flancos donde se proceda a realizar el análisis. El PP está casi 19 puntos por encima de los socialistas, le supera en 25 escaños casi duplicando la presencia parlamentaria (53 a 28) y se ha quedado al borde de la mayoría absoluta. Concretamente, a dos actas que tendrá que negociar con Vox.

Escrutando al milímetro las votaciones, provincia a provincia, pueblo a pueblo, se profundiza en la crisis de esta formación liderada por María Jesús Montero que se dispone a encarar la tercera legislatura (doce años) sin tocar poder en San Telmo. Pedro Sánchez ostenta el Gobierno central pero la pérdida de poder territorial en esta comunidad es mayúscula. Y como bien se han encargado de demostrar en estos últimos comicios, no tienen suelo. Han superado el peor resultado histórico (30 escaños con Juan Espaldas) y se sitúan con 28 en el sótano, con la incógnita de si habrá alguna planta más por ahí abajo.

Por ello, el mapa de la comunidad es azul, desde Huelva a Almería y de El Viso a Tarifa. En todas ha ganado el PP de manera contundente, y en el Poniente almeriense los socialistas se desplazan a la tercera posición, con menos votos que Vox.

La próxima parada, salvo adelanto inimaginable organizado desde Moncloa, son las elecciones municipales. Los alcaldes y alcaldesas de las localidades andaluzas se muestran cada vez más incómodos con esta política nacional, que sacrifica los territorios para perpetuarse en Madrid. Los resultados no son del todo extrapolables de unos comicios a otros si bien muestran tendencias, y las expectativas socialistas son terribles.

En estas elecciones andaluzas, el PSOE ha ganado en 175 municipios de los 785 que nutren la comunidad autónoma más poblada (que no la más extensa en territorio). Supone el 22,3% de los pueblos, ni siquiera uno de cada cuatro. Pero es que además no han logrado ser la fuerza más votada en ninguna de las ocho capitales ni las ciudades más pobladas.

Ahora mismo, sus dos principales bastiones son Puerto Real (Cádiz) y La Rinconada (Sevilla), con muy poco más de 40.000 habitantes. En las autonómicas, poco queda ya de su dominio en Dos Hermanas, Alcalá de Guadaira o Los Palacios, en Sevilla, amén de la capital. Se han quedado con pequeñas poblaciones limítrofes. En Córdoba no suman ninguna ciudad, ni en Jaén, donde el PP les ha arrebatado Andújar, Linares, La Carolina, Úbeda, Alcalá la Real, la capital, Baeza, Bailén y de nuevo Martos, donde se hacían fuertes.

En Huelva y Almería, Vox ha conseguido relegarles a tercera fuerza política. Precisamente es Rioja, en tierra almeriense, el único municipio donde gana la formación de Abascal. Pero sube muchos en lugares como El Ejido, quedando a rebufo del PP. Esto ha ocurrido en Algeciras, donde mandan los populares seguidos por el partido de Manuel Gavira, con un papel casi irrelevante de los de Ferraz.

En la provincia de Cádiz han sumado dos municipios más con respecto a la hecatombe de 2022, imponiendo su fuerza en Alcalá de los Gazules, pero cayendo en San Fernando o Chiclana (con alcaldes socialistas). Cádiz capital, Jerez, El Puerto y Barbate son azules. Trebujena, la aldea gala gaditana, es territorio de Por Andalucía (en concreto, de Izquierda Unida).

En Málaga, Alameda, con 5.426 habitantes, es el municipio de mayor población donde venció el PSOE. No pueden contar con Cártama, única gran ciudad con alcalde socialista y donde Pedro Sánchez fue a pedir expresamente el voto para María Jesús Montero. Sólo se impusieron en 15 localidades mientras que el PP arrasó en las 17 grandes ciudades (las de más de 20.000 habitantes). Y aún así, perdió un escaño en favor de Adelante, la gran irrupción.

En Granada, el PSOE se desangra por la capital y el área metropolitana, la Costa Tropical (con fuerte presencia de Vox) y Guadix, y sólo mantiene influencia en los Montes Orientales y salpicados núcleos de población históricamente vinculados a sus siglas. La confrontación con el Partido Popular se desequilibra en todos los aspectos, pues Juanma Moreno ha ganado en el resto de localidades salvo en ocho donde destacó Por Andalucía y uno que cayó para Vox. Los populares cuentan que alrededor de 600 de los 785 municipios han sido primera fuerza, un 76,3% del territorio.

El tablero ha quedado absolutamente desnivelado en estos últimos comicios, si bien los socialistas ya lo perdieron casi todo hace cuatro años, por lo que ahora sólo confirman esa derrota… con Vox y Adelante apretando cada vez más cerca.

Así votaron los municipios en Andalucía

Almería: 87 PP, 15 PSOE y 1 Vox: 103 municipios en total

Cádiz: 38 PP, 5 PSOE, 1 Andalucía x Sí/100×100 y 1 Por Andalucía: 45 municipios en total

Córdoba: 64 PP, 11 PSOE y 2 Por Andalucía: 77 municipios en total

Granada: 135 PP y 39 PSOE: 174 municipios en total

Huelva: 48 PP y 32 PSOE: 80 municipios en total

Jaén: 67 PP y 30 PSOE: 97 municipios en total

Málaga: 89 PP, 13 PSOE y 1 Por Andalucía: 103 municipios en total

Sevilla: 72 PP, 30 PSOE y 4 Por Andalucía: 106 municipios en total