Aryna Sabalenka pasó por la revista estadounidense Vogue para hablar tanto de temas relacionados con el mundo del deporte como de aspectos más referentes a su vida personal. La número uno del mundo reconoció que «cuando era joven, me emocionaba mucho y luego me enfadaba conmigo misma por emocionarme»; sin embargo, con el paso del tiempo se dio cuenta de que «está bien tirar la raqueta».
Sabalenka aseguró que «está bien gritar y desahogarse si sientes que estás reprimiendo demasiado». Asimismo, señaló: «Siento que todas pensamos: ‘Vale, debería ganar todos los partidos’. Si no piensas así, ¿qué estás haciendo? Cuando estás entre las cinco mejores y ganas Grand Slams, no está bien conformarse con perder. Esa es mi mentalidad».
La tenista expuso que muchas veces solo necesitas soltar y vaciar para poder estar lista de nuevo y disputar el partido: «Sí, a veces se ve feo y terrible, pero lo necesito para mantener la concentración«, especificó.
La muerte de su exnovio
En marzo de 2024, Konstantin Koltsov, un conocido jugador de hockey sobre hielo, falleció a los 42 años. Koltsov se precipitó desde un balcón en el piso 23 de un hotel de cinco estrellas y, aunque Sabalenka ya no mantenía relación sentimental con el jugador de la NHL, habló de sus sentimientos al conocer la noticia: «No podía aceptarlo«.
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Incluso, admitió que ese rechazo llevó a la discusión con el policía que se acercó a las pistas de entrenamiento para contarle lo ocurrido. La forma de afrontar la pérdida fue regresando a las pistas: «Siento que en esta situación no hay una respuesta correcta o incorrecta… Todos necesitamos cosas diferentes. Para mí, volver al trabajo es la única opción. Tengo 28 años, pero a veces pienso que lo he tenido todo en la vida».
Actualmente, se encuentra comprometida con el empresario brasileño Georgios Frangulis. Él le pidió matrimonio en una romántica escena al aire libre rodeados de flores blancas y velas. Sabalenka compartió el vídeo en sus redes sociales con el mensaje: «Tú y yo, por siempre».
Otra dura pérdida
Cinco años antes, en noviembre de 2019, Sabalenka perdió a su padre. Su progenitor murió de manera repentina a causa de una meningitis con 43 años y admitió que «lloro desconsoladamente, como si lo acabara de perder» al ver vídeos emotivos de la reacción de una familia al ver a su hijo deportista ganar algo porque «imagino cómo reaccionaría mi padre».
Aunque han pasado siete años, Sabalenka reconoció que «dicen que el tiempo ayuda, pero en cierto modo ahora me cuesta más porque sé lo mucho que mi padre se alegraría de mi éxito…«. A pesar de las veces que tanto su madre como ella solicitaron ayuda médica, no fue hasta el tercer dí cuando su padre fue trasladado al hospital. Entonces, era tarde.