Además del estilo, a Nicolas Cage también le atrajo la atmósfera y tono de cine negro clásico, al que la serie indudablemente rinde tributo, aunque en la citada entrevista contó que planteó el personaje como «un 70% Bogart y un 30% Bugs Bunny… Básicamente, era Mel Blanc imitando a Bogart, con ese sentido del humor sarcástico. Pero soy yo al cien por cien”.

Es sobre todo una nueva oportunidad para volver a un género que adora como fanático de los cómics, especialmente de los de Superman, personaje que estuvo a punto de encarnar en la gran pantalla en los 90 en una película que iba a dirigir Tim Burton y que Warner Bros canceló cuando quedaban semanas para comenzar el rodaje y Cage ya se había enfundado el traje en las pruebas (todo ello fue objeto de un documental y el actor años más tarde se resarció con un cameo en The Flash, aunque el resultado final tampoco le gustó).

Su pasión le llevó adquirir en 1996 y por 150.000 dólares el mítico Action Comics No. 1 (1938), el considerado como el primer cómic de superhéroes de la historia por haber presentado la primera aparición de Supermam. Más tarde se lo robaron durante una fiesta que celebró en su casa de Los Ángeles, pero en 2011 la policía lo recuperó y Cage lo acabó vendiendo por 2,2 millones de dólares, una cantidad mucho mayor que la que pagó, pero que se queda lejos de los 15 millones que el cómic ha alcanzado en subasta este mismo año.

Y en 2005, cuando nació su segundo hijo, Nicolas Cage decidió bautizarlo como Kal-El, el nombre original kriptoniano de Clark Kent/Superman. Fue el único vástago que tuvo con Alice Kim, su segunda esposa, con la que estuvo casado entre 2004 y 2016, en el que ha sido hasta ahora su matrimonio más longevo de los cinco que ha tenido.

Nicholas Cage y su hijo mayor Weston Coppola Cage quien se casó el año pasado

Nicholas Cage y su hijo mayor Weston Coppola Cage, quien se casó el año pasadoEmma McIntyre/Getty Images