Daniel Herrera Rodríguez

20/05/2026 a las 10:27h.

«Esa tensión se vive, pero nos centramos en nosotros mismos y estamos muy mentalizados en este encuentro ante el Manresa, donde nos jugamos media permanencia. Es, para nosotros el partido más importante». De esta manera resumía el base del Dreamland Gran Canaria, Carlos Alocén, los biorritmos y las sensaciones de la plantilla claretiana de cara al último choque de la temporada en casa, en este caso ante un correoso rival catalán -sábado a las 19.00 horas en el Arena- que no se juega nada pero que ha demostrado ser un más que incómodo adversario en la presente Liga Endesa.

«Es inevitable mirar la clasificación porque hemos estado varios equipos implicados en la misma lucha en esta jornadas. Pero dependemos de nosotros mismos y por eso nos centramos en lo nuestro. Estamos todos unidos con el objetivo de seguir en ACB», incidió el aragonés, que ha ido recuperando sensaciones en la recta final de competición aunque no tanto en minutos.

«Es cierto que he tenido partidos como el de Unicaja en el que he jugado más y otros menos. Estoy con ganas de jugar y ayudar mucho al equipo, pero en este momento trato de adaptarme a lo que me pida el entrenador, porque no es momento ahora de cuestiones individuales sino de hacer lo que nos diga el Che y aportar con lo que sea para conseguir la victoria», aseveró.

Con respecto al rival, Alocén no dudó en dedicarle elogios al conjunto del Bages: «Tienen una identidad muy clara. Juegan a un baloncesto rápido; posiblemente el que mejor juega de la liga en ese estilo. Hay que intentar bajar ese ritmo, estar atentos en el balance defensivo e imponer nosotros el ritmo y el nivel físico del partido», agregó el zaragozano.

Al mismo tiempo, el director de orquesta del conjunto isleño reconoció que, ante el Lleida, el equipo se quedó muy cerca del objetivo aunque subrayó que «la primera parte nuestra fue muy mala. Al descanso hablamos y logramos remontar. Estuvimos a punto de ganar pero sabíamos que el Lleida también se jugaba mucho y fue una pena».

Un triunfo ante el Manresa y la derrota del MoraBanc Andorra certificaría la salvación amarilla, sin más cábalas ni cuentas imposibles ni cuádruples empates ni ecuaciones de alto voltaje. Por eso, a su juicio de Alocén, «las últimas semanas han sido bastante buenas en cuanto a mentalidad y trabajo colectivo. Seguimos anímicamente trabajando para luchar por algo que no es algo agradable pero es el momento más importante para nosotros y estamos ilusionados para superarlo juntos, con nuestra afición que seguro nos va a ayudar muchísimo».