La madre del actor Matthew Perry, Suzanne Morrison, ha cargado duramente contra el asistente personal del actor de Friends, fallecido en octubre de 2023, en una carta presentada ante un tribunal de California. Según los documentos judiciales a los que ha tenido acceso la revista People, Morrison sostiene que su hijo «pagó el precio» de confiar en Kenneth Iwamasa, acusado de inyectarle ketamina antes de su muerte.

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En la misiva, Suzanne afirma que la familia del actor confiaba en el asistente de su hijo y estaban convencidos de que Iwamasa comprendía su lucha contra las adicciones y era consciente de que una de sus responsabilidades era ayudarle a mantenerse alejado de las drogas. «En lugar de proteger a Matthew, facilitó y alentó el consumo ilegal de drogas», escribió en el texto remitido al juez antes de la sentencia contra el exasistente, prevista para el próximo 27 de mayo, que pone fin a la lucha judicial alrededor de la muerte del actor.

Iwamasa es una de las cinco personas acusadas de estar relacionadas con la muerte del actor. La fiscalía solicita una condena de 41 meses de prisión, además de tres años de libertad supervisada, según documentos judiciales obtenidos por la revista. La investigación judicial sostiene que Iwamasa administró repetidamente ketamina al actor sin formación médica, incluyendo el propio día de su fallecimiento, ocurrido el 28 de octubre de 2023 en su residencia de Los Ángeles.

«Inyectó las drogas en el cuerpo a Matthew, pese a no estar en absoluto cualificado para hacerlo. Lo hizo aun cuando podía ver —cualquiera podía verlo— que era algo obviamente peligroso. Y lo hizo una y otra vez», escribió. Perry, conocido por interpretar a Chandler Bing en la serie Friends, murió a los 54 años debido a los «efectos agudos de la ketamina«, según determinó la autopsia.

«Mi hijo pagó el precio»

En su declaración, Morrison también reprochó la actitud de Iwamasa tras la muerte del actor y aseguró que mantuvo contacto cercano con la familia, enviándole mensajes y acompañándola durante el funeral, pese a conocer su implicación en el caso. «Se aferró a mí y a la familia como si fuera el bueno que intentó salvar a Matthew», dijo.

«Amenazó con emprender acciones legales para obtener una compensación del seguro laboral», añadió Morrison. «Confiamos en un hombre sin conciencia, y mi hijo pagó el precio». «Él conocía a Kenny, y nosotros también, desde hacía 25 años», explicó. «Mathew confiaba en Kenny. Nosotros confiábamos en Kenny. La labor más importante de Kenny, sin duda, era ser el compañero y protector de mi hijo en su lucha contra la adicción».

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La madre de Perry agradeció a los investigadores ‘su incansable determinación para sacar a la luz la verdad sobre Kenny’, pero también aseguró que el «cierre es algo que no existe». «Pregúntenle a cualquier madre a la que le hayan arrebatado a su hijo de una manera tan despiadada. Nada hace desaparecer este dolor, ni creo que lo haga mientras viva».

En las últimas semanas, los otros implicados han recibido condenas por delitos relacionados con la muerte de Perry. Es el caso de Erik Fleming, sentenciado a dos años de prisión por actuar como intermediario en el suministro de la droga, y de Jasveen Sangha, condenada a 15 años de prisión por distribuir ketamina y por otros cargos.