A sus 19 años, el torero catalán Mario Vilau se presentó este martes en Las Ventas en el marco de la Feria de San Isidro. Ingresó en el coso madrileño con el anhelo de comerse el mundo en la segunda novillada con picadores del ciclo taurino madrileño en 2026. Se marchó con una oreja, una ovación, una aparatosa cornada y la cara ensangrentada.
Fue en el quinto toro de la tarde cuando el novillero de Hospitalet de Llobregat sufrió la cornada en la parte superior del muslo izquierdo. Estaba acometiendo la faena de muleta cuando fue prendido por el animal. No tardó en brotar la sangre pero, tras practicarle un torniquete, dio la estocada definitiva.
Acto seguido y con la ovación del respetable por su pundonor y bravura, Mario Vilau fue conducido urgentemente a la enfermería de la plaza de toros. Allí fue intervenido inmediatamente por los doctores Máximo García Padrós y Máximo García Leirado.
El parte médico plasmó la gravedad de la cogida: «Herida por asta de toro en cara anterior 1/3 superior de muslo izquierdo con una trayectoria ascendente de 15 cm y que produce destrozo en músculo sartorio y contusión en arteria femoral. Es intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la Enfermería de la plaza de toros y trasladado posteriormente a la Clínica La Fraternidad Muprespa-Habana. Pronóstico grave que le impide continuar la lidia”.
Así concluyó el estreno en Las Ventas de este torero que ha dejado su huella esta temporada en las plazas de Valencia y de Arles. Además, triunfó en México, en la plaza San Marcos de Aguascalientes. Está escalando en el escalafón de novilleros con mucha pujanza.