El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha reafirmado la cooperación de Estados Unidos con Europa, en un claro giro de guion, aunque ha insistido en que la alianza de la OTAN «debe ser buena para todos los implicados». Como ejemplo, Rubio ha puesto el anuncio que ha hecho el presidente estadounidense este jueves de enviar 5.000 soldados a Polonia en la rueda de prensa previa a la reunión de ministros de Exteriores de la Alianza Atlántica en Helsingborg, Suecia.

Rubioespera que la reunión siente las bases para la cumbre de líderes de la OTAN que se celebrará en Ankara, Turquía, a finales de este año. «Como toda alianza, debe ser beneficiosa para todos los involucrados. Debe existir un entendimiento claro de las expectativas. Por lo tanto, sin duda, intentaremos sentar las bases para ello», ha dicho, asegurando que el ámbito de defensa es donde los países miembros pueden encontrar puntos en común. Rubio asegura que, en estos momentos, la alianza no tiene la capacidad de producción para cubrir las necesidades futuras, e indica que es «algo que debemos abordar».

Aun así, el jefe de la diplomacia estadounidense ha reiterado la «decepción» de Donald Trump con ciertos aliados de la OTAN por su respuesta a la ofensiva de Irán. «Las opiniones del presidente —francamente, su decepción con algunos de nuestros aliados de la OTAN y su respuesta a nuestras operaciones en Oriente Medio— están bien documentadas. Es algo que habrá que abordar, pero que no se resolverá ni se tratará hoy. Es algo que se debe discutir a nivel de los líderes», indicó Rubio.

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Avances «pequeños» en Irán

El secretario de Estado estadounidense también ha asegurado que hay avances en las negociaciones con Irán. «Ha habido un pequeño progreso. No quiero exagerar, pero ha habido un pequeño movimiento, y eso es bueno. Los fundamentos siguen siendo los mismos. Irán nunca podrá tener un arma nuclear», matizaba.

Rubio se ha vuelto a oponer al sistema de peaje que plantea la República Islámica en el estrecho de Ormuz, afirmando que sentaría un precedente para que otras naciones impusieran peajes similares en otras vías marítimas de importancia estratégica.