Incidentes a la llegada del autobús del Alavés este sábado. La Ertzaintza ha detenido a dos aficionados albiazules, de 21 y 32 años, acusados de … delitos de atentado a agentes de la autoridad tras un enfrentamiento entre un grupo de hinchas alavesistas y agentes de la Policía autonómica. Asimismo, tres ertzainas han resultado heridos por «quemaduras, inhalación de humo y contusiones diversas», ha detallado el Departamento vasco de Seguridad. El presidente del Alavés, Alfonso Fernández de Trocóniz, ha acudido al lugar para mediar y tratar de aplacar una tensión que iba en aumento.
El ambiente se ha caldeado una vez los jugadores habían accedido ya a Mendizorroza tras presenciar el caluroso recibimiento de la hinchada, el colofón a una jornada festiva en la que se celebraba la permanencia y el 25 aniversario de la final de la Copa de la UEFA en Dortmund. En cuestión de minutos se ha pasado de la fiesta, a la tensión. El origen de los acontecimientos tiene que ver con el encendido de una bengala al paso del autobús del equipo y el lanzamiento de diversos objetos contra los agentes, según ha informado el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco.
La afición albiazul se había citado a las 19.30 horas para recibir al equipo a la llegada al estadio. Sin embargo, el autocar ha tenido que retrasar diez minutos su llegada por razones de seguridad. El amplio despliegue policial se ha reforzado con más agentes para cubrir una zona que no estaba vallada y así flanquear al autobús durante un recorrido de unos cien metros. Tras recibir el visto bueno, el autobús ha avanzado y atravesado una nube de humo entre cánticos de la afición. Los jugadores antes de acceder al estadio se han detenido para saludar a la hinchada.
Los incidentes se han producido una vez la plantilla de Quique Sánchez Flores ha descendido la cuesta que da entrada al estadio. En ese momento, un grupo de agentes, ubicados en la zona sin vallar, se ha visto rodeado por varios aficionados tras romperse el cordón policial. Hasta el lugar se han desplazado a la carrera más ertzainas, que han abandonado el lugar con dos aficionados albiazules detenidos por los altercados registrados.

El fondo Polideportivo, durante el partido.
(Rafa Gutiérrez)
El arresto de estos dos aficionados ha crispado aún más el ambiente, con empujones y reproches. A su llegada al estadio, el presidente albiazul, Alfonso Fernández de Trocóniz, ha tratado de mediar en el conflicto y ha dialogado con el encargado de la Ertzaintza y el portavoz de un grupo de aficionados. Acto seguido, los hinchas han abandonado el lugar, aunque tras pasar junto a la policía se ha registrado un nuevo incidente.
Dentro del estadio, desde el fondo Polideportivo han exigido en varias ocasiones la «liberación de los detenidos». Todo ello, antes de que hayan tomado la decisión de abandonar sus localidades tras el pitido inicial. La grada de la portería que defiende el Alavés en la primera parte está completamente vacía y el partido ‘enmudecido’. Iraultza ha emitido un comunicado en el que denuncia «un dispositivo policial desmedido y una actitud provocadora y hostil por parte de la Ertzaintza». «Durante 15 años hemos realizado este tipo de recibimiento y nno ha ocurrido ningún incidente», añade el escrito.