Palma

El activista mallorquín Toni Riera ya se encuentra a salvo en Mallorca después de casi una semana de sufrimiento, retenido por Israel por embarcarse en la Global Sumud Flotilla hacia Gaza. Este sábado por la tarde llegaba al aeropuerto de Palma y ha relatado los episodios de agresiones y torturas que protagoniza el ejército israelí.

El día 18 su embarcación fue abordada por militares israelíes, que trasladaron a los activistas a un barco del ejército para retenerlos, torturarlos e interrogarlos durante tres días. A todo ello, agrega Riera, hay que sumarle las condiciones inhumanas que tuvieron que aguantar, tanto alimentarias como de salubridad.

«Nos dieron patadas en las costillas y nos mojaban la ropa antes de llegar al barco. Allí, nos encierran en contenedores metálicos, es como haber estado en un campo de concentración», ha explicado.

«Te hacen salir y entrar sin razón, te apuntan a la cabeza con las armas y te tienen allí hacinado, que había gente que tenía que estar de pie porque no cabíamos», ha relatado, agregando que «estábamos con panecillos y agua, y haciendo las necesidades en una letrina para doscientas personas, que el olor era insoportable».

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Tras el episodio de los contenedores, ya en suelo israelí, estuvieron cruzando el desierto durante horas, incluso, dando vueltas, para desorientarlos. Finalmente, fueron trasladados a Turquía, donde ya en el vuelo pudieron comer, asearse y someterse a algunos reconocimientos.

Riera está tranquilo y ya se recupera de las contusiones de los golpes, que no le dejaron fracturas, afortunadamente. Esta experiencia, dice, solo refuerza las ganas de seguir peleando ante lo que denomina un estado genocida que se siente impune.