“Si Freddie me enseñó algo fue a afrontar el miedo», aseguró el actor Rami Malek en el Festival de Cannes en referencia a Freddie Mercury, al que interpretó en Bohemian Rhapsody.
Afirmó que esa fue la razón por la que aceptó el papel que le ofreció Ira Sachs en The Man I Love, largometraje que compite por la Palma de Oro en el certamen francés. En esta película, el intérprete que saltó a la fama por la serie Mr. Robot encarna a Jimmy George, una figura del mundo del teatro en la Nueva York de finales de los años ochenta. Vive con su pareja (Tom Sturridge) y afronta la muerte que le aguarda por ser portador del VIH con el deseo de seguir actuando, de amar y de experimentar placer.
Con esta premisa, lo primero que Malek pensó fue que no podría. Lo admitió en una rueda de prensa con el equipo de la película. Veía a priori demasiadas similitudes con el papel de Mercury que le dio el Oscar en 2019. Pero fue también todo lo que aprendió del cantante de Queen en aquella época lo que le impulsó a reflexionar sobre por qué estaba asustado.
«Supe que tenía que enfrentarme al miedo. Si Freddie me enseñó algo fue a afrontar el miedo», explicó, y su siguiente paso fue confiar en el realizador Ira Sachs, conocido por títulos como Passages (2023) o Keep the Lights On (2012). Trabajando el personaje se dio cuenta, en realidad, de que eran dos figuras muy diferentes, porque con Mercury sentía que tenía un destino. «Jimmy está buscando simplemente creatividad, amor, intimidad, alegría y placer», enumeró.
Sobre la génesis del proyecto, Sachs explicó que él y Maurício Zacharias, su coguionista, querían hacer una historia sobre el amor, la homosexualidad, el arte y el sida en aquella época, pero les ha llevado quince años sentir que era el momento adecuado. Y la razón de contarla es porque la vieron de cerca. Describió que aquel momento, con la expansión del VIH mientras el Gobierno estadounidense hacía oídos sordos al problema, fue una época de mucho dolor y de pérdidas, pero también de alegría y de arte.
Para concebir la cinta se inspiraron en las vidas de artistas reales de aquella Nueva York y también en obras culturales como la película Van Gogh, de Maurice Pialat (1991), materiales que compartieron con los actores para inspirarlos.
También la música tuvo un papel preponderante en este drama queer, incluso en la forma en la que se desarrolla la historia. Esto se refleja en un momento particularmente desgarrador en el que Malek interpreta “Look What They Did to My Song, Ma”, una canción de Melanie Safka de 1970.
El director Ira Sachs con Rami Malek en la conferencia de prensa | Foto EFEDirección con vivencias
Sobre la forma de dirigir de Sachs, Sturridge y Malek coincidieron en que fue delicada, orgánica y generosa a la hora de compartir con ellos vivencias que sabían que procedían de sus propias experiencias.
Sachs aseguró que la creatividad es una forma de supervivencia absoluta y deseó, como alguien que fue parte del movimiento ACT UP (para denunciar la inacción del Gobierno frente al sida), que esta película haga sentir «rabia», sobre todo teniendo en cuenta las medidas políticas del gobierno de Donald Trump.
«Era la energía en aquel tiempo y espero que siga hoy», reflexionó el realizador.