Madrid
Este fin de semana ha hecho mucho calor en gran parte del país. Especialmente en el norte, donde las comunidades del Cantábrico han coqueteado con los 40 grados desde el pasado viernes. Pero, a pesar de que esté haciendo un calor inusual para esta época del año, rompiendo cualquier registro existente para un mes de mayo, no podemos hablar de ola de calor. Así nos lo ha explicado el meteorólogo Luismi Pérez en una nueva entrega del Si amanece nos vamos, donde nos ha contado qué es realmente una ola de calor y qué condiciones se tienen que cumplir para poder considerarla como tal.
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En declaraciones a la Cadena SER, el meteorólogo nos cuenta que en esta ocasión tenemos que hablar de episodio de calor. Un episodio que también ha afectado a otros países europeos como Francia, Italia o incluso los países escandinavos. Y todo ello por un lengüetazo sahariano que ha provocado que se alcanzaran los 32 grados centígrados en Londres este domingo. Y esto todavía no ha terminado: «En el sur de Francia, por ejemplo, se esperan temperaturas de hasta 40 grados centígrados para mediados de semana». Una situación que, por supuesto, también afectará a nuestro país, donde se dan las condiciones perfectas para este tipo de situaciones: «Nosotros fabricamos nuestro propio calor, por lo que el que nos viene del sur, nosotros lo incrementamos».
Son episodios propios de ola de calor
Por lo tanto, Luismi Pérez nos prepara para una nueva semana de calor histórico en la que probablemente se romperán nuevos récords de temperatura para el mes de mayo. ¿Y por qué no podemos considerarlo como ola de calor? A pesar de que las sensaciones sean de ola de calor, se conocen estrictamente como episodios cálidos: «Desde el punto de vista social, desde el punto de vista humano y desde el punto de vista personal, estas temperaturas son de ola de calor, así de claro. Lo que pasa es que nos gusta ser rigurosos, precisos y técnicos en el lenguaje y, desde el punto de vista meteorológico, no es una ola de calor por dos motivos».
En primer lugar, el meteorólogo nos cuenta que no podemos hablar de ola de calor porque no estamos en los meses propiamente veraniegos: «La ola de calor se refiere a las temperaturas máximas más elevadas que se hayan dado en la historia. Se coge lo que podríamos decir el 3% de las temperaturas más altas, las que queden por encima de esos umbrales para los meses de junio, julio y agosto. Por tanto, técnicamente, como no hemos empezado todavía junio, no se puede aplicar ese criterio».

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Un calor inusual para mayo
No obstante, Luismi Pérez reconoce que habría que revisarlo de cara a un futuro donde las altas temperaturas van más allá de estos tres meses. A este primer factor hay que sumarle uno más: «Si tú sumas las temperaturas, sobre todo de julio y agosto, ahí siempre hay un superávit de calor respecto a ahora. Es decir, no se está llegando a esos umbrales que se conocen como olas de calor, que cada ciudad o cada pueblo de nuestro país tiene un umbral diferente. Pero claro, ya os digo, ¿Realmente está haciendo casi una ola de calor? Sí. ¿Oficialmente? No».

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En definitiva, y a pesar de que la sensación sea de ola de calor, el término más correcto para esta época del año es episodio térmico.