La sentencia firme que condenó por maltrato a Juan Carlos Aragón, al que el Ayuntamiento de Cádiz ha decidido ahora retirar los honores y suspender la colocación de su estrella en el Paseo de la Fama de Carnaval, así como solicitar el cambio de denominación del colegio que lleva su nombre, recoge varios episodios violentos que el propio comparsista confesó.
En marzo de 2010, Juan Carlos Aragón evitó la celebración del juicio en el Juzgado de lo Penal número 1 Cádiz tras llegar a un acuerdo y admitir la autoría de los hechos por los que venía siendo acusado por su entonces pareja, Paqui Pino. Esa confesión lo benefició con una rebaja en la pena finalmente impuesta: un año de prisión por un delito de lesiones en el ámbito familiar, once meses de cárcel por un delito de amenazas leves y una pena de localización permanente por cuatro días por una falta de vejación injusta. El autor de Carnaval eludió la entrada en prisión.
Así, el relato de hechos probados recoge que el 30 de agosto de 2005, Juan Carlos Aragón se encontraba en su domicilio en Cádiz y, en presencia de su hijo menor de edad, comenzó una discusión con la que era su pareja y madre de ese niño, Paqui Pino. Durante el transcurso de la misma y con la intención de menoscabar su integridad física, la golpeó.
Ello ocasionó a la víctima lesiones consistentes en hematomas en el brazo derecho, brazo izquierdo, pierna derecha, pie izquierdo y erosiones en el cuello. Esas heridas, que tardaron en sanar unos siete días, precisaron de una única asistencia facultativa, precisa la resolución judicial.
Posteriormente, prosigue la sentencia, Juan Carlos Aragón envió desde su teléfono varios mensajes «intimidatorios» a su entonces pareja, «lo que consiguió amedrentar su ánimo». Quedó acreditado pues que el día 26 de septiembre de 2005, sobre las 12:19 horas, el comparsista le escribió a Paqui: «En la tienda de deportes venden un rifle demasiado… sobre todo cuando me acuerdo de lo que habéis hecho con él… menos mal que ya no me queda dinero».
Igualmente, a las 20:53 horas del día 22 de octubre de 2005, Juan Carlos Aragón envió a su pareja otro mensaje en el que le profería varios insultos: «Mi única enfermedad eres tú, una mujer guapa pero vieja, gorda, adúltera, mentirosa, mala madre, estafadora y choriza».
Con la misma pauta de comportamiento, el comparsista llamó a Paqui «hija de puta» en muchos mensajes remitidos a ella.
La sentencia dictada por el entonces titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Cádiz, el magistrado Juan Coloma, concluye que la víctima renunció a ser indemnizada.