Un equipo de investigación de la Universidad Pablo de Olavide ha dado continuidad a un proyecto científico que explora una estrategia inédita para combatir enfermedades neurodegenerativas raras: reactivar la copia sana de genes que permanece “apagada” en el cromosoma X.

El trabajo, desarrollado junto a la Fundación Unicaja a través del proyecto BrainCure para BPAN, investiga si es posible desbloquear mecanismos epigenéticos naturales del ADN para corregir alteraciones genéticas sin necesidad de edición genética.

La idea clave: “despertar” un gen sano inactivo

El foco de la investigación se centra en la enfermedad BPAN, un trastorno neurodegenerativo raro incluido en el grupo de enfermedades NBIA, que provoca deterioro progresivo del sistema nervioso y actualmente no tiene cura.

En muchos casos, aunque una de las copias del gen WDR45 está mutada, existe otra copia funcional en el cromosoma X que permanece inactiva.

La hipótesis del equipo es que ciertos compuestos podrían reactivar esa copia sana silenciosa, permitiendo recuperar funciones celulares alteradas por la enfermedad.

Biotina y moduladores epigenéticos: primeros resultados prometedores

El grupo liderado por el catedrático José Antonio Sánchez Alcázar ha publicado recientemente resultados en la revista International Journal of Molecular Sciences, donde se observa que la suplementación con biotina podría favorecer la reactivación del cromosoma X inactivo en modelos celulares de BPAN.

Este efecto no solo activaría la expresión genética, sino que también contribuiría a corregir alteraciones relacionadas con el funcionamiento celular, como el reciclaje de componentes (autofagia) y la producción de energía en las mitocondrias.

Aunque estos resultados se encuentran todavía en fase preclínica, representan una línea de investigación con potencial para abrir nuevas estrategias terapéuticas en enfermedades genéticas complejas.

Una estrategia que podría aplicarse a otras enfermedades raras

El interés de este enfoque no se limita a BPAN. Los investigadores ya estudian su posible aplicación en otras enfermedades del cromosoma X, como el síndrome de Rett o el síndrome X Frágil, ambas patologías graves del neurodesarrollo sin tratamiento curativo actual.

La clave del avance está en que, en lugar de modificar el ADN, se busca regular su comportamiento natural, una estrategia menos invasiva que la edición genética y potencialmente más aplicable a distintos trastornos.

Tres grandes líneas de investigación abiertas

En esta nueva fase del proyecto, el equipo trabajará en tres direcciones principales: comprender mejor cómo se regula la reactivación del cromosoma X, identificar nuevos compuestos con efecto epigenético y evaluar su eficacia en modelos celulares de diferentes enfermedades neurodegenerativas.

El objetivo final es determinar si esta estrategia puede convertirse en una vía real para corregir el origen molecular de estas patologías.