23/05/2026
Actualizado 25/05/2026 – 19:30h.
Cada dos semanas, un técnico de Euratom visita el Valle de Tobalina, en Burgos. Supervisa el desmantelamiento de una central nuclear: Santa María de Garoña. En marcha desde hace tres años, la empresa pública Enresa ya ha sacado de la planta más de un tercio del combustible gastado que se guardaba en su interior y ultima la extracción de las turbinas que sirvieron para generar electricidad entre 1971 y 2012, más de cuarenta años.
El fin de varias centrales
Garoña será la tercera central nuclear en España en desaparecer del mapa, y lo hará previsiblemente en 2033, pero no será la última si se cumplen los actuales planes del Gobierno. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) plantea un calendario muy ajustado de desmantelamientos. Almaraz I empezará en 2027, Almaraz II en 2028, Ascó I y Cofrentes en 2030, Ascó II en 2032, y Vandellós II y Trillo en 2035. «España tiene una experiencia muy buena en desmantelamiento de diferentes tecnologías», asegura Manuel Ondaro, director del proyecto en Garoña.

España cuenta con 5 centrales nucleares, 2 de las cuales disponen de 2 reactores cada una (Almaraz y Ascó), por lo que suman 7 reactores de agua ligera, con una potencia total instalada de 7.398,7 MWe.
Actividad: de 1971 a 2013
Tipo: BWR-3 (Reactor de agua en ebullición)
Los terrenos de Santa María de Garoña son privados, propiedad de las empresas energéticas
Con implicación radiológica
que libera gases de la central
para vigilar los residuos

CENTRALES NUCLEARES EN ESPAÑA
España cuenta con 5 centrales nucleares, 2 de las cuales disponen de 2 reactores cada una (Almaraz y Ascó), por lo que suman 7 reactores de agua ligera, con una potencia total instalada de 7.398,7 MWe.
Tipo: BWR-3 (Reactor de agua en ebullición)
Los terrenos de Santa María de Garoña son privados, propiedad de las empresas energéticas
Con implicación radiológica
que libera gases de la central
conectando a la red eléctrica
Almacén temporal individualizado (ATI)
para vigilar los residuos de alta actividad
Fuente: Miteco.gob, Enresa | ABC

CENTRALES NUCLEARES EN ESPAÑA
España cuenta con 5 centrales nucleares, 2 de las cuales disponen de 2 reactores cada una (Almaraz y Ascó), por lo que suman 7 reactores de agua ligera, con una potencia total instalada de 7.398,7 MWe.
Actividad: de 1971 a 2013
Tipo: BWR-3 (Reactor de agua en ebullición)
Los terrenos de Santa María de Garoña son privados, propiedad de las empresas energéticas
Con implicación radiológica
Almacén temporal individualizado (ATI)
que libera gases
de la central
para vigilar los residuos de alta actividad
conectando a la red eléctrica
Fuente: Miteco.gob, Enresa | ABC

CENTRALES NUCLEARES EN ESPAÑA
España cuenta con 5 centrales nucleares, 2 de las cuales disponen de 2 reactores cada una (Almaraz y Ascó), por lo que suman 7 reactores de agua ligera, con una potencia total instalada de 7.398,7 MWe.
Actividad: de 1971 a 2013
Tipo: BWR-3 (Reactor de agua en ebullición)
Los terrenos de Santa María de Garoña son privados, propiedad de las empresas energéticas
Con implicación radiológica
Almacén temporal individualizado (ATI)
que libera gases de la central
conectando a la red eléctrica
para vigilar los residuos de alta actividad
Fuente: Miteco.gob, Enresa | ABC
Ningún desmantelamiento es igual. Cada central tiene su tecnología, su estructura, sus problemas. Aun así, el 100% de los procesos que se realizan siempre tienen un aprendizaje para el futuro, asegura Ondaro. La planta de Garoña, que operaba un reactor de agua en ebullición (BWR) de General Electric, ha sido un reto particular. En las centrales de primera generación como esta, el diseño buscaba salvaguardar la seguridad mientras la planta estaba en operación, pero no contemplaba qué pasaría después. No se construyó pensando en su demolición.

DESDE EL INICIO DEL PROYECTO HASTA EL PROCESO ACTUAL
Concluidos sus 42 años de vida útil y tras el cierre definitivo en 2017, Santa María de Garoña se encuentra en fase de desmantelamiento integral por etapas.

DESDE EL INICIO DEL PROYECTO HASTA EL PROCESO ACTUAL
Concluidos sus 42 años de vida útil y tras el cierre definitivo en 2017, Santa María de Garoña se encuentra en fase de desmantelamiento integral por etapas.

DESDE EL INICIO DEL PROYECTO HASTA EL PROCESO ACTUAL DE DESMANTELAMIENTO
Concluidos sus 42 años de vida útil y tras el cierre definitivo en 2017, Santa María de Garoña se encuentra en fase de desmantelamiento integral por etapas.

DESDE EL INICIO DEL PROYECTO HASTA EL PROCESO ACTUAL DE DESMANTELAMIENTO
Concluidos sus 42 años de vida útil y tras el cierre definitivo en 2017, Santa María de Garoña se encuentra en fase de desmantelamiento integral por etapas.
El reactor de Garoña utiliza una tecnología similar al de Fukushima afectado por el terremoto y posterior tsunami de Japón. Tenía una potencia instalada de 466 MW, se inauguró en 1971 y se desconectó de la red eléctrica en diciembre de 2012. En aquel momento el cese de actividad se debió a razones empresariales. Cuando Nuclenor (sociedad formada por Endesa e Iberdrola) presentó una solicitud de renovación de la autorización en mayo de 2014, esta fue finalmente denegada por el Gobierno en agosto de 2017.
El proyecto de desmantelamiento comenzó en 2023. Durará una década y costará 475 millones de euros. Hoy trabajan en él más de 300 personas. Aquí todo está planificado al milímetro. Hay más de 2.000 procedimientos previstos y se calcula la chatarra antes de generarla. El equipo trabaja con un inventario que incluye cada residuo: el peso, el volumen y la carga radiológica.

TIPOS DE RESIDUOS RADIACTIVOS
Se suelen dividir en dos grupos y cada uno se gestiona de forma distinta
Poco peligrosos Vida media: unos 30 años
Peligrosos Vida media: muy larga
Ej: combustibles de las centrales nucleares y sus productos de fisión asociados
Ej: materiales desechables (guantes, partes del uniforme, radiografías,…); chatarra contaminada,…
Almacenamiento provisional en centrales nucleares (piscina, ATI)
Se dejan en bidones rellenos de hormigón para luego llevarlos a contenedores
Son clasificados y en 2070 se llevarán al Almacenamiento Geológico Profundo (AGP), cuando la instalación esté construida
Se guardan en el almacén de El Cabril (Córdoba), en condiciones seguras. Dentro de tres siglos se convertirán en residuos convencionales

TIPOS DE RESIDUOS RADIACTIVOS
Se suelen dividir en dos grupos y cada uno se gestiona de forma distinta
Peligrosos
Vida media:
muy larga
Poco peligrosos
Vida media:
unos 30 años
Ej: combustibles de las centrales nucleares y sus productos de fisión asociados
Ej: materiales desechables (guantes, partes del uniforme, radiografías,…); chatarra contaminada,…
Almacenamiento provisional en centrales nucleares (piscina, ATI)
Se dejan en bidones rellenos de hormigón para luego llevarlos a contenedores
Son clasificados y en 2070 se llevarán al Almacenamiento Geológico Profundo (AGP), cuando la instalación esté construida
Se guardan en el almacén de El Cabril (Córdoba), en condiciones seguras. Dentro de tres siglos se convertirán en residuos convencionales

TIPOS DE RESIDUOS RADIACTIVOS
Se suelen dividir en dos grupos y cada uno se gestiona de forma distinta
Peligrosos y con una vida media muy larga
Almacenamiento provisional en centrales nucleares (piscina, ATI)
Son clasificados y en 2070 se llevarán al Almacenamiento Geológico Profundo (AGP), cuando la instalación esté construida
Ej: combustibles de las centrales nucleares y sus productos de fisión asociados
De media y baja actividad
Poco peligrosos y con un periodo de vida de unos 30 años
Se dejan en bidones rellenos de hormigón para luego llevarlos a contenedores
Se guardan en el almacén de El Cabril (Córdoba), en condiciones seguras. Dentro de tres siglos se convertirán en residuos convencionales
Ej: materiales desechables (guantes, partes del uniforme, radiografías,…); chatarra contaminada,…

TIPOS DE RESIDUOS RADIACTIVOS
Se suelen dividir en dos grupos y cada uno se gestiona de forma distinta
Almacenamiento provisional en centrales nucleares (piscina, ATI)
Son clasificados y en 2070 se llevarán al Almacenamiento Geológico Profundo (AGP), cuando la instalación esté construida
Peligrosos y con una vida media muy larga
Ej: combustibles de las centrales nucleares y sus productos de fisión asociados
De media y baja actividad
Se guardan en el almacén de El Cabril (Córdoba), en condiciones seguras. Dentro de tres siglos se convertirán en residuos convencionales
Se dejan en bidones rellenos de hormigón para luego llevarlos a contenedores
Poco peligrosos y con un periodo de vida de unos 30 años
Ej: materiales desechables (guantes, partes del uniforme, radiografías,…); chatarra contaminada,…
Los residuos de baja y media actividad se llevarán al Centro de almacenamiento de El Cabril (Córdoba). En menos de tres siglos se convertirán en residuos convencionales con valores inocuos de radiactividad.
El combustible gastado, en cambio, se quedará al lado de la central, en el Almacén Temporal Individualizado (ATI). Aquí se vigilarán y custodiarán en contenedores de casi 5 metros de altura y 70 toneladas de peso hasta que España construya un Almacén Geológico Profundo (AGP) al que llevarlos de manera definitiva. Será, previsiblemente, 2070.
Gestión del combustible gastado
La primera fase de los trabajos incluyen el desmontaje del edificio de turbina y el vaciado del combustible gastado que se encuentra en la piscina de la central nuclear. La operación del edificio turbina no empezará hasta finales de 2026 o incluso principios de 2027. No es un proceso fácil: incluye la retirada de un rotor de 140 toneladas y un estator de 270.
Para terminar de complicar la operación, los generadores tienen amianto. La solución será montar una grúa especial dentro del edificio para sacar el generador de una pieza. «Es un reto, no se ha hecho en España antes», explica la jefa de Ingeniería, Esther García Tapia.

Descontaminación de circuitos y adecuación de sistemas para la gestión de residuos, junto al traslado del combustible de alta actividad gastado desde la piscina al ATI
Desmantelamiento de distintos componentes contaminados por el ciclo de vapor
Estructura de seis niveles (dos bajo tierra y cuatro en altura) diseñada como recinto de contención, prescindiendo del diseño de cúpula convencional.
Hormigón armado de más de 1 metro de grosor
Modelo BWR (General Electric), similar al utilizado en Fukushima
Almacenamiento de combustible gastado junto al reactor para reducir los riesgos de traslado
Desplazamiento lateral mediante sistema de ruedas y raíles
El brazo recupera el combustible gastado
a unos 35ºC, aísla de la radiactividad
Se almacena en bastidores o racks de acero. Ocupa 4 metros de profundidad
Posiciones totales: 2.609
Un cuadrado equivale a 100 posiciones
Hoy quedan algo más de 1.000 elementos en la piscina
Libres en el cese de actividad: 104
TRASLADO DEL COMBUSTIBLE AL ALMACENAMIENTO TEMPORAL INDIVIDUALIZADO (ATI)
Se llenan de combustible gastado en el interior de la piscina, siendo el único modo de mantener aislada la radiactividad
Operaciones de drenaje y secado del contenedor seguidas de la inyección de gas helio para facilitar la disipación del calor interno del combustible a 400ºC
El contenedor se lleva al ATI y se coloca verticalmente. Existe un precinto de Euratom que garantiza que nadie se lleva el combustible
Almacenamiento temporal individualizado
Contenedores de combustible cargados
Euratom supervisa presencialmente los contenedores y los trabajos que se realizan cada dos semanas
Colocados actualmente: 17
para mantener los contenedores de casi 70 toneladas de forma segura
para grúas. A unos 300 m del edificio del reactor

Descontaminación de circuitos y adecuación de sistemas para la gestión de residuos, junto al traslado del combustible de alta actividad gastado desde la piscina al ATI
Intervención para la retirada de grandes componentes y estructuras metálicas contaminadas por el ciclo directo de vapor
Estructura de seis niveles (dos bajo tierra y cuatro en altura) diseñada como recinto de contención, prescindiendo del diseño de cúpula convencional
Hormigón armado de más de 1 metro de grosor
Modelo BWR (General Electric), similar al utilizado en Fukushima
Almacenamiento de combustible gastado junto al reactor para reducir los riesgos de traslado
Desplazamiento lateral mediante sistema de ruedas y raíles
El brazo recupera el combustible gastado
a unos 35ºC, aísla de la radiactividad
Se almacena en bastidores o racks de acero. Ocupa 4 metros de profundidad
Un cuadrado equivale a
100 posiciones
Hoy quedan algo más de 1.000 elementos en la piscina
Libres en el cese de actividad: 104
TRASLADO DEL COMBUSTIBLE AL ALMACENAMIENTO TEMPORAL INDIVIDUALIZADO (ATI)
Se llenan de combustible gastado en el interior de la piscina, siendo el único modo de mantener aislada la radiactividad
Operaciones de drenaje y secado del contenedor seguidas de la inyección de gas helio para facilitar la disipación del calor interno del combustible a 400ºC
El contenedor se lleva al ATI y se coloca verticalmente. Existe un precinto de Euratom que garantiza que nadie se lleva el combustible
Almacenamiento temporal individualizado
Contenedores de combustible cargados
Euratom supervisa presencialmente los contenedores y los trabajos que se realizan cada dos semanas
Colocados actualmente: 17
para mantener los contenedores de casi 70 toneladas de forma segura
para grúas. A unos 300 metros del edificio del reactor

Descontaminación de circuitos y adecuación de sistemas para la gestión de residuos, junto al traslado del combustible de alta actividad gastado desde la piscina al ATI
Intervención para la retirada de grandes componentes y estructuras metálicas contaminadas por el ciclo directo de vapor
Estructura de seis niveles (dos bajo tierra y cuatro en altura) diseñada como recinto de contención, prescindiendo del diseño de cúpula convencional.
Hormigón armado de más de 1 metro de grosor
Modelo BWR (General Electric), similar al utilizado en Fukushima
Almacenamiento de combustible gastado junto al reactor para reducir los riesgos de traslado
Desplazamiento lateral mediante sistema de ruedas y raíles
El brazo recupera el combustible gastado
a unos 35ºC, aísla de la radiactividad
Se almacena en bastidores o racks de acero. Ocupa 4 metros de profundidad
Posiciones totales: 2.609
Un cuadrado equivale a
100 posiciones
Hoy quedan algo más de 1.000 elementos en la piscina
Libres en el cese de actividad: 104
TRASLADO DEL COMBUSTIBLE AL ALMACENAMIENTO TEMPORAL INDIVIDUALIZADO (ATI)
Se llenan de combustible gastado en el interior de la piscina, siendo el único modo de mantener aislada la radiactividad
Operaciones de drenaje y secado del contenedor seguidas de la inyección de gas helio para facilitar la disipación del calor interno del combustible a 400ºC
El contenedor se lleva al ATI y se coloca verticalmente. Existe un precinto de Euratom que garantiza que nadie se lleva el combustible
Almacenamiento temporal individualizado
Contenedores de combustible cargados
Totales al final del desmantelamiento: 49
Colocados actualmente: 17
Euratom supervisa presencialmente los contenedores y los trabajos que se realizan cada dos semanas
para mantener los contenedores de casi 70 toneladas de forma segura
para grúas. A unos 300 metros del edificio del reactor

Descontaminación de circuitos y adecuación de sistemas para la gestión de residuos, junto al traslado del combustible de alta actividad gastado desde la piscina al ATI
Intervención para la retirada de grandes componentes y estructuras metálicas contaminadas por el ciclo directo de vapor
Estructura de seis niveles (dos bajo tierra y cuatro en altura) diseñada como recinto de contención, prescindiendo del diseño de cúpula convencional.
Hormigón armado de más de 1 metro de grosor
Modelo BWR (General Electric), similar al utilizado en Fukushima
Almacenamiento de combustible gastado junto al reactor para reducir los riesgos de traslado
Desplazamiento lateral mediante sistema de ruedas y raíles
El brazo recupera el combustible gastado
a unos 35ºC, aísla de la radiactividad
Se almacena en bastidores o racks de acero. Ocupa 4 metros de profundidad
Un cuadrado equivale a
100 posiciones
Hoy quedan algo más de 1.000 elementos en la piscina
Libres en el cese de actividad: 104
TRASLADO DEL COMBUSTIBLE AL ALMACENAMIENTO TEMPORAL INDIVIDUALIZADO (ATI)
Se llenan de combustible gastado en el interior de la piscina, siendo el único modo de mantener aislada la radiactividad
Operaciones de drenaje y secado del contenedor seguidas de la inyección de gas helio para facilitar la disipación del calor interno del combustible a 400ºC
El contenedor se lleva al ATI y se coloca verticalmente. Existe un precinto de Euratom que garantiza que nadie se lleva el combustible
Contenedores de combustible cargados
Almacenamiento temporal individualizado
Totales al final del desmantelamiento: 49
Euratom supervisa presencialmente los contenedores y los trabajos que se realizan cada dos semanas
Colocados actualmente: 17
para mantener los contenedores de casi 70 toneladas de forma segura
para grúas. A unos 300 metros del edificio del reactor
El combustible gastado, sin embargo, se está sacando a buen ritmo de la piscina. «Vamos a saco, un contenedor detrás de otro», explica Óscar González Corral, director técnico del desmantelamiento.
Quedan más de mil barras en la piscina de contención de las 2.500 que había inicialmente. Se están enviado en contenedores blindados al Almacén Temporal Individualizado (ATI) aledaño a la central. Hoy se cuentan 17 tanques en el exterior. Cuando acabe el desmantelamiento habrá 49.
Seguridad milimétrica
No se le pierde el respeto a la radiactividad al acudir, cada día, a una central nuclear. Cada trabajador tiene un dosímetro personal de radiación que debe llevar dentro de la instalación. Se valida y se lee para entrar y salir. Y la carga da cero prácticamente siempre. Tras décadas de trabajo en el sector, Ondaro ni siquiera tiene claro cuál es su carga acumulada, solo sabe que está dentro de los umbrales seguros.

Los uniformes y dosímetros son elementos fundamentales para garantizar la seguridad de los empleados
En todos los accesos a las instalaciones
Cada aparato es personal e intransferible
El dosímetro se introduce en el equipo que detecta cualquier radiación
Cualquier persona que acceda a las instalaciones tiene que llevarlo encima. Pesa menos que un móvil y cabe en un bolsillo
avisa si los niveles de radiación son peligrosos
para poder engancharlo a la ropa o uniforme
muestra la dosis actual y acumulada durante el día

Los uniformes y dosímetros son elementos fundamentales para garantizar la seguridad de los empleados
En todos los accesos a las instalaciones
Cada aparato es personal e intransferible
El dosímetro se introduce en el equipo que detecta cualquier radiación
Cualquier persona que acceda a las instalaciones tiene que llevarlo encima. Pesa menos que un móvil y cabe en un bolsillo
avisa si los niveles de radiación son peligrosos
para poder engancharlo a la ropa o uniforme
muestra la dosis actual y acumulada durante el día

Los uniformes y dosímetros son elementos fundamentales para garantizar la seguridad de los empleados
En todos los accesos a las instalaciones
Cada aparato es personal e intransferible
El dosímetro se introduce en el equipo que detecta cualquier radiación
Cualquier persona que acceda a las instalaciones tiene que llevarlo encima. Pesa menos que un móvil y cabe en un bolsillo
avisa si los niveles de radiación son peligrosos
para poder engancharlo a la ropa o uniforme
muestra la dosis actual y acumulada durante el día

Los uniformes y dosímetros son elementos fundamentales para garantizar la seguridad de los empleados
En todos los accesos a las instalaciones
Cada aparato es personal e intransferible
El dosímetro se introduce en el equipo que detecta cualquier radiación
Cualquier persona que acceda a las instalaciones tiene que llevarlo encima. Pesa menos que un móvil y cabe en un bolsillo
avisa si los niveles de radiación son peligrosos
para poder engancharlo a la ropa o uniforme
muestra la dosis actual y acumulada durante el día
Hay un ejemplo que le gusta poner a González Corral: cualquiera que se haya hecho un TAC ha recibido en 35 segundos más dosis que él en 40 años de trabajo.
En un desmantelamiento la prevención es fundamental y las medidas de seguridad para minimizar los riesgos se llevan a rajatabla. El edificio en sí está diseñado para contener cualquier posible fuga. También la equipación se ha diseñado para reducir el riesgo de contaminación. Todo está reglado: hasta los zapatos. En las zonas de riesgo bajo, las más habituales, la vestimenta de trabajo es un mono oscuro, con un buzo básico y zapatos de seguridad, que nunca saldrán de la zona controlada. Completan el traje guantes, cubrecabeza y gafas.
«¿Tenemos preocupación? Claro que sí, por la protección radiológica. Pero sabemos manejarla muy bien», asegura González Corral. La evidencia, dicen, está en que no ha habido ningún accidente radiológico.
Último paso:
El reactor
La segunda fase del desmantelamiento de Garoña será la que haga desaparecer el resto de estructuras, incluidas las de carácter radiológico. Durará previsiblemente hasta 2033 y generará la mayor parte de los residuos, vinculados a la demolición.

Tras el traslado del combustible al ATI, se completará el desmantelamiento de los edificios radiológicos, el reactor y la vasija. El proceso concluirá con las tareas de descontaminación, desclasificación y la restauración final del emplazamiento.
Desmontaje y fragmentación del mismo para su almacenamiento seguro en grandes bloques blindados
Se tratan las paredes y los suelos contaminados antes de la demolición
Uno de los mayores desafíos técnicos del desmantelamiento

Tras el traslado del combustible al ATI, se completará el desmantelamiento de los edificios radiológicos, el reactor y la vasija. El proceso concluirá con las tareas de descontaminación, desclasificación y la restauración final del emplazamiento.
Desmontaje y fragmentación del mismo para su almacenamiento seguro en grandes bloques blindados
Se tratan las paredes y los suelos contaminados antes de la demolición
Uno de los mayores desafíos técnicos del desmantelamiento

Tras el traslado del combustible al ATI, se completará el desmantelamiento de los edificios radiológicos, el reactor y la vasija. El proceso concluirá con las tareas de descontaminación, desclasificación y la restauración final del emplazamiento.
Desmontaje y fragmentación del mismo para su almacenamiento seguro en grandes bloques blindados
Se tratan las paredes y los suelos contaminados antes de la demolición
Uno de los mayores desafíos técnicos del desmantelamiento

Tras el traslado del combustible al ATI, se completará el desmantelamiento de los edificios radiológicos, el reactor y la vasija. El proceso concluirá con las tareas de descontaminación, desclasificación y la restauración final del emplazamiento.
Desmontaje y fragmentación del mismo para su almacenamiento seguro en grandes bloques blindados
Se tratan las paredes y los suelos contaminados antes de la demolición
Uno de los mayores desafíos técnicos del desmantelamiento
También es el momento clave para Marta Gómez de Gracia, la jefa de Protección Radiológica, ya que incluye el desmantelamiento del reactor y su estructura soporte. Es la infraestructura que tiene más radiación impactada y puede contener dispersos en el circuito pequeños desprendimientos de fragmentos de combustible, por lo que aumenta el riesgo de radiación. Pero «pesadilla ninguna, para eso están dispuestos todos los sistemas de vigilancia, para identificar todo el abanico de radiaciones que propicia el contenido del reactor», responde la ingeniera química.

Durante todo el proceso se lleva a cabo un plan de vigilancia en un radio de 30 km a la redonda de la central

Durante todo el proceso se lleva a cabo un plan de vigilancia en un radio de 30 km a la redonda de la central

Durante todo el proceso se lleva a cabo un plan de vigilancia en un radio de 30 km a la redonda de la central

Durante todo el proceso se lleva a cabo un plan de vigilancia en un radio de 30 km a la redonda de la central
En el Valle de Tobalina todo estará controlado durante el proceso. Se mide desde el ruido hasta la cantidad de polvo que se genera. Cada año se toman un millar de muestras variadas en un radio de 30 km. Incluso se analizan producciones de la zona como el queso, la miel o la pesca del Ebro. Todo para asegurar que el terreno se devolverá sin evidencias de que Santa María de Garoña estuvo allí.
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Desarrollo:
Jorge García Gómez
-
Coordinación:
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Dirección de arte:
Fernando Hernández