«Todo va, todo vuelve: eternamente en la rueda del ser», escribió el filósofo Friedrich Nietzche en su libro Así habló Zaratrusta. El alemán no se refería a las modas o al fenómeno vintage, pero la cita, de hace casi 150 años, se puede aplicar perfectamente a la sociedad del siglo XXI. Un sector en el que se vive el fenómeno retro de forma pasional es en el de los videojuegos. Prueba de ello son los precios desorbitados a los que se venden consolas antiguas o el auge del coleccionismo de material de otra época.

La empresa japonesa SNK sacará de nuevo al mercado la videoconsola NeoGeo, lanzada por primera vez en 1990, debido a la locura que rodeaba al producto. Sergio Jiménez, dueño de la tienda Star Games y uno de los referentes del mercado retro en España, asegura que el fenómeno «no le ha pillado de sorpresa». «Es el sueño húmedo de todos los chavales que tienen ahora 40 o 50 años. Un juego de la NeoGeo costaba unas 30.000 o 40.000 pesetas, que era la mitad de un sueldo de entonces. No podíamos pagarla y nunca llegamos a tenerla. Ahora la gente lo recuerda y, aunque no la haya tenido nunca, el hecho de que la saquen a 200 euros provoca que la gente la demande», afirma.

La noticia de la nueva comercialización de la videoconsola japonesa a partir del próximo 12 de noviembre ha disparado los precios de los juegos de la misma, que ya alcanzaban un coste difícil de creer. «El Metal Slug 1 costaba unos 30.000 euros hace poco tiempo. Ahora, si está en buenas condiciones, está a unos 50.000. La segunda y la tercera entrega valen unos 4.000″, explica Sergio. No obstante, hay cartuchos más económicos: «En la feria de Retro Barcelona, a todas las tiendas que llevábamos juegos de NeoGeo por debajo de los 200 euros se nos agotaron. De hecho, los que me quedan valen entre 600 y 700. Una auténtica locura».

Jiménez comenta que alguna edición muy especial de un Mario o un Zelda, de Nintendo, pueden alcanzar esos precios, pero no se puede comparar con los del Metal Slug 1, porque «la NeoGeo es el Ferrari de las consolas». En cuanto a como consigue adquirir los productos para luego venderlos, explica que conoce a un distribuidor en Barcelona que tiene un concierto con compañías de Japón, así que «cuando piden ellos les digo que facturen uno para mí».

El rey del videojuego retro

Sergio Jiménez es uno de los referentes del mercado de las videoconsolas retro en España. Comenzó su relación con el sector como vendedor en el Corte Inglés del paseo de Sagasta, donde trabajó aproximadamente durante un año. Tras eso, tomó la decisión de montar su propio negocio junto a otros socios, hace ya 33 años. «La primera versión de esta tienda se llamaba Hobby Juegos, y luego yo ya en 2005 le cambié el nombre a Star Games, porque me separé de mis socios», recuerda.

«En esa época no vendíamos nada que tuviera que ver con el retro, todo era nuevo. Hasta que no han pasado muchos año no hemos vendido lo que teníamos amontonado, que nadie compraba. El tema retro apareció en los años de pandemia. Hubo un boom», comenta Sergio Jiménez, quien pese a llevar tanto tiempo regentando una de las tiendas de videojuegos antiguos mejor valoradas del país, no se aficionó de verdad hasta hace unos años. «Me gustaba mi negocio, pero me ha entrado el tema de la afición hace poco. Al retro, como lo he vendido toda la vida, le he acabado cogiendo mucho cariño.Poder adquirir juegos que yo tenía hace 20 o 30 años en la tienda y saber que están todavía bien conservados me encanta.

En su local, ubicado en el centro comercial El Caracol, también se comercializan las novedades de Nintendo o Son