A finales de mayo cada año Rania de Jordania asiste al acto de graduación de la International Academy Amman. Lo hace con el orgullo de una madre más pues ella fundó esta “escuela Modelo de Excelencia” sin ánimo de lucro hace 22 años. Esta es por tanto una de las citas imprescindibles de la agenda de la reina y una oportunidad, de paso, para que nos deje alguna que otra pista de estilo para vestir en primavera. Rania no ha defraudado llevando la enésima versión del vestido camisero, una de las prendas estrella de su armario.
En esta ocasión ha elegido un original diseño en azul claro y manga larga en el que el juego de plisados y la caída de la forma le da un aire sofisticado muy acertado. Un modelo muy favorecedor, tanto por el tono como por el contraste de la cintura marcada y la falda con vuelto, que la reina ha combinado con dos accesorios de lo más exclusivos, no tanto por su precio (que también) sino por lo difícil que es conseguirlos hoy.
Por un lado, ha recuperado de su extensa colección de zapatos de lujo un modelo de Dior de la primera década del 2000. Un diseño de salón clásico con tacón altísimo dorado y un estampado ‘arty’ en tonos marrones y azul. Y, por otro lado, ha estrenado un bolso de Bottega Veneta que quizá lleve en su armario ya varios años porque es la primera vez que se lo vemos puesto y esta original versión de uno de los modelos más emblemáticos de la firma italiana únicamente se puede encontrar en plataformas de venta de segunda mano como Vestiaire Collective.
La particularidad de esta interpretación del modelo Jodie, reconocible por su característico nudo en uno de los laterales de su asa, es que está confeccionado con tiras de cuero marrones y azules.