El Giro de Italia, que este lunes disfruta de su segunda jornada de descanso, entra desde este martes en su semana decisiva con la montaña … como protagonista y la carrera prácticamente decidida a favor de Jonas Vingegaard que, con casi tres minutos de ventaja con Felix Gall y Arensman y cuatro sobre Hindley, se vestirá de rosa el domingo en Roma salvo enfermedad o accidente.
Como tantas veces en las grandes vueltas, lo mejor llega cuando menos emoción hay. Buena parte de los 50.000 metros de desnivel de la carrera se concentran en los últimos días, con tres etapas de montaña (la de este martes, el viernes y sábado), otras dos quebradas pero sin grandes puertos y el sprint final en Roma el último día si es que lo que resta de los equipos de los velocistas consiguen controlar la carrera y evitar las fugas.
Hasta ahora Vingegaard ha ido en carroza sin necesidad de realizar grandes esfuerzos. El Bahrain de Afonso Eulálio ha trabajado en la defensa del rosa y al danés le ha bastado con exhibirse al final en las subidas al Blockhaus, Corno alle Scale y Pila. A pesar de la dureza que se concentra en estos días, no debería pasar apuros porque, además, él parece ir a más mientras sus rivales van a menos. De hecho, el interés se concentra más en la pelea por acompañarle en el podio de Roma entre Gall, Arensman, Hindley y Pellizzari que por el primer puesto.
La etapa de este martes entre Bellinzona y Cari (Suiza) es bastante corta (113 kilómetros) pero incluye un circuito inicial con dos cotas de segunda y otras dos de tercera muy sinuoso antes de la subida final a Cari, de primera, con 11,7 km al 8% de media y ramas de hasta el 13% en los tres últimos kilómetros.
El viernes será la jornada reina entre Feltre y Alleghe, de 151 kilómetros y 5.000 metros de desnivel, con una secuencia de puertos históricos de Dolomitas como el Passo Duran, Coi, la Forcella Staulanza, Giau y Falzarego antes del final en Alleghe. El sábado, entre Gemona del Friuli y Piancavallo, esperan a los corredores 200 kilómetros y 3.750 metros de desnivel con dos ascensiones a Piancavallo, donde estará la meta, de 14,5 kilómetros al 7,8% de media.