El Zaldiaran no es la subida más dura ni la más icónica de Álava. Tiene pendientes suaves y una longitud que nada tienen que ver … con los colosos que el Giro de Italia afronta desde hoy hasta el sábado para llegar a Roma. Pero es especial para Markel Beloki (2005). Le emociona esa cima a escasos kilómetros de su Vitoria natal. Es el escenario de su primer destello. Dejar de rueda a su padre Joseba, todo un tres veces podio en el Tour de Francia. Esos paseos en familia y los duelos de Contador con Froome que también presenciaba en la cuneta le acabaron de inyectar el veneno del ciclismo a uno de los corredores que mejor impresión está dando en la presente edición de la corsa rosa.
Su trayectoria es como una gran vuelta. Se trata de ir superando etapas. En aquellos primeros contactos con el pelotón de la Itzulia, la Vuelta y el Tour aspiraba a ser un día ciclista profesional. Lo es desde los 18 años. Fantaseaba con verse entre los mejores ciclistas. Se empezó a ver así el año pasado en la Vuelta a España. Ambiciona con ser un ciclista regular y sólido en carreras de tres semanas. Y es lo que está experimentando en este Giro. Su trampolín. La demostración de que puede ser el corredor que le gustaría ser, los que están en los primeros puestos de las clasificaciones generales. «Llegar a la 14ª etapa luchando por el top-10 es ya una victoria», expresaba cabizbajo y reflexivo tras la dura jornada del sábado en Pila. Su sueño es convertirse en un ‘hombre Tour’. Y ese paso, espera darlo con los colores del Ineos.
El ciclista vitoriano, que el próximo 27 de julio cumplirá 21 años, es un talento emergente que acaba contrato el 31 de diciembre. A su actual equipo, el EF Education Easy-Post, le gustaría renovarle. Pero su futuro, tan prometedor, ha despertado el interés de estructuras con mayor presupuesto. A Markel Beloki le han tentado varias de las formaciones que mejores resultados obtienen cada temporada. Y su destino será el Netcompany Ineos, según avanzó ayer Marca, con un contrato de tres temporadas.
Resurrección del equipo
La formación británica atraviesa un proceso de regeneración. Bajo el nombre del Sky, revolucionó el ciclismo de la anterior década y conquistó las mejores carreras del calendario. Entre 2012 y 2019, ganó el siete de las ocho ediciones. Pero los graves accidentes de Froome y Bernal y el crecimiento imparable del UAE y el Visma le arrebataron la hegemonía. Los infortunios de Carlos Rodríguez y los numerosos cambios en la estructura provocaron el final de una época de dominio. Tras varias campañas decepcionantes, vuelven a resurgir. «Queremos volver a ser el equipo número uno del mundo», asegura Geraint Thomas, convertido ahora en director deportivo.
La ruta parece un camino largo pero bien trazado. En 2025 regresó al equipo Dave Brailsford, el ideólogo del imbatible Sky. Cuentan con el apoyo de Jim Ratcliffe, multimillonario y dueño del grupo químico Ineos. También tienen como socio a TotalEnergies. Este año han sumado el patrocinio de Netcompany. Cinco años de contrato por valor de 100 millones de euros, según diversas fuentes conocedoras de la operación. Con la entrada de la empresa danesa se especuló con el posible fichaje de Vingegaard, que ayer le juró lealtad al Visma. «Me veo terminando mi carrera en este equipo».
Por contra, tiene cerrados los fichajes del joven de 17 años Benjamín Noval, otra de las perlas del ciclismo nacional, y el regreso de Jhonatan Narváez, triple ganador de etapa en este Giro. En su plantilla cuentan ya con corredores que han destacado en el Tour como Onley, Vauquelin o el propio Carlos Rodríguez. Talento joven con el que Ineos busca rivalizar con Pogacar o Seixas, y al que se sumaría un Markel Beloki en progresión.
Su talento le ha permitido allanar varias cuestas del profesionalismo. Saltó directo de juveniles al World Tour. En dos años ha pasado de sufrir por terminar la Itzulia a acabar 13º. Su buena general en el Giro, en el que también ha trabajado para sus compañeros, ha puesto los focos sobre su dorsal. Esta tercera semana es un test.
Entre sus virtudes están la capacidad de recuperación y no obsesionarse con nada. Solo sabe el recorrido de la etapa de hoy, que asciende a Carì, en Suiza. Solo se fija día a día. Por su futuro mira desde que comenzó a destacar como júnior Giuseppe Acquadro, uno de los agentes más poderosos del mundo del ciclismo. El representante detrás del movimiento que le llevaría al Ineos, que le permitiría desarrollar su talento contra el reloj además del que acredita en la montaña.