Si la nueva cúpula directiva de Xbox necesitaba pruebas de que las exclusividades importan para el devenir comercial de su plataforma, ya la tienen. ‘Forza Horizon 6’ sigue batiendo récords a una semana de su lanzamiento, tanto en el número de jugadores simultáneos como en el de copias vendidas (digitales y también físicas, lo que lleva tiempo resultando una rara avis para los sistemas de Microsoft).
Tras acumular bastantes horas con lo último de Playground Games, queda claro que estamos ante uno de esos títulos que venden hardware: una producción que … vuelve a demostrar el buen hacer del estudio británico para con una franquicia que surgió cual spin-off, pero que ha conseguido imponerse a las iteraciones principales (‘Forza Motorsport’). Y es que, si lo pensamos: no ha habido un solo Horizon desdeñable desde aquella primera entrega para Xbox 360.
Horizon 6, además, cumple el sueño húmedo de muchos jugadores: recorrer las carreteras de montaña, urbes y zonas rurales de Japón (cuna de del automovilismo) a lo largo del mapa más extenso, detallado y equilibrado de la serie. La sensación de que ‘todo es campo’ estaba muy marcada en los juegos anteriores, pero aquí cada segmento presenta una extensión considerable y sus propias particularidades a los mandos. Como los más de 550 coches y 80 fabricantes que nos aguardan, listos para tunear al amparo de la venerada cultura JDM: matrículas japonesas, vinilos exclusivos, piezas aerodinámicas renovadas o la posibilidad de instalar llantas distintas delante y detrás son algunas de las formas en que se ha ampliado la personalización visual de unos bólidos que resuenan como sus homólogos reales.
El nuevo sistema de progresión es quizás el aspecto que más me ha convencido de este mundo abierto: el festival Horizon sigue presente con las habituales pruebas de conducción en circuito o campo a través, aunque en esta ocasión retornamos a la premisa de ir escalando puestos para conducir los coches más apabullantes (y potentes) de la selección. Con todo, me siguen convenciendo más aquellas pruebas que se integran de forma natural en nuestro discurrir por el mapa (radares de tramo, zonas de derrape, los llamados ‘abre caminos’…) que las carreras tradicionales. Y es que la gran baza de Horizon sigue siendo el placer de rodar sin rumbo fijo, encadenando marcadores de puntuación y fulminando carteles mientras atajas por donde te venga en gana.
Dicho estado de catarsis (similar al experimentado en títulos como ‘Alto’s Odyssey’) casa también con la otra piedra angular de Horizon 6: ‘Discover Japan’. Además de participar en el festival y completar sus espectaculares (y a menudo extravagantes) retos de exhibición, Playground nos invita a descubrir paisajes de ensueño bajo una narrativa ligera, participar en concentraciones de vehículos, dar buena cuenta de las mascotas diseminadas por los escenarios e incluso ejercer de repartidores de comida a domicilio (quizás una de las novedades más curiosas del paquete).
Horizon y Discover Japan cuentan con sistemas de progresión diferenciados, lo que nos permite abordar el juego a nuestro antojo y ritmo. Todo ello rematado por guindas como los vehículos ocultos, el mercado de coches dinámico, la edición sin límites de circuitos o pistas de obstáculos, la adquisición de viviendas, las carreras callejeras y las ‘touge battles’ (duelos 1 contra 1 inspirados en las míticas carreras de montaña japonesas).
Tampoco os decepcionaréis si lo vuestro es el multijugador online: Horizon Play atesora nuevas modalidades (‘Spec Racing’, ‘Toughe Showdowns’…) y las opciones de creatividad (como ‘Horizon Colab’) alcanzan topes para que no acontezcan dos partidas iguales.
Sí, habrá quien diga que esto es más de lo mismo, pero qué más da si la fórmula base funciona (divierte como el primer día) y todo se encuentra pulido a unos niveles enfermizos. Técnicamente estamos ante uno de los títulos más impresionantes de esta generación (el que más si nos limitamos al género de carreras), lo que confirmaréis al toparos con vuestro primer horizonte de cerezos en flor, luchar contra la climatología dinámica en pleno ascenso a los Alpes japoneses o atravesar Tokio de madrugada con vuestra emisora favorita de fondo. No es solo que la selección de temas vuelva a estar a la altura: esta vez los locutores hablan en español (de España) desde el minuto uno, con unas interpretaciones tan naturales que cuesta diferenciar sus retransmisiones de cualquiera real.
A fin de cuentas, lo mejor que puede decirse de Horizon 6 es que cada metro recorrido depara algún tipo de avance y divertimento (incluso si nos olvidamos de la propia ‘campaña’). Además, los múltiples ajustes de dificultad y accesibilidad permiten adaptar la experiencia de juego a cualquier perfil de usuario, encontrándose éste una aventura de conducción que, por momentos, parece eterna.