El Unicaja necesitaba un milagro en Badalona y estuvo a años luz de conseguirlo en ese medio partido que quedaba por jugar ante el Joventut ( … 95-74). En la reanudación de ese medio encuentro aplazado el 2 de mayo dio continuidad a la pésima primera parte que completó aquel día. Es cierto que era complicado afrontar, preparar y mentalizarse para una situación como esta, pero lo que se vio en ese medio tiempo en Badalona fue lo que se ha visto en los últimos meses, un equipo que ha perdido el norte a nivel de juego y confianza. Si a alguien le sirve de consuelo, la segunda parte acabó con un resultado de 42-41. Ahora el Unicaja se ha quedado sin red. La remontada ante el Joventut le habría permitido afrontar la última jornada dependiendo de sí mismo para jugar el ‘play-off’ de la Liga ACB. Ahora ya está obligado a ganar al Baskonia el viernes en Vitoria y esperar que el Tenerife haga lo propio ante el Surne Bilbao.
Las primeras acciones con el Unicaja muy intenso hicieron pensar que el equipo malagueño salía envalentonado a por la remontada, pero en poco tiempo se demostró que no sería así. Su juego estaba en la línea de los últimos partidos, el que lo han hundido en la clasificación y que lo tiene fuera de los ocho mejores de la competición. Barreiro le ponía ganas y Balcerowski lograba algunas canastas, pero el problema estaba atrás, con continuos desajustes defensivos que permitían canastas muy fáciles al Joventut. Kraag penetraba sin problemas para anotar una bandeja, Ruzic culminaba un contragolpe tras una pérdida y Hanga anotaba dos triples sin oposición alguna. Como es lógico, la ventaja de los locales no paró de crecer y alcanzó los 30 puntos después de que Birgander pasase por encima de Kravish en dos acciones cerca del aro. Un par de triples de Audige y Perry maquillaron el resultado, pero el 82-55 al final del cuarto reflejaba la superioridad local. El Unicaja había encajado un parcial de 29-22 en diez minutos y estaba a un mundo de su objetivo.
Rubio (11), Kraag (5), Parker (17), Ruzic (12), Hunt (8) -cinco inicial-, Hakanson (7), Vives (3), Torres, Allen, Birgander (13), Drell (13) y Hanga (6).
Perry (10), Díaz (10), Barreiro (8), Pérez (2), Balcerowski (10) -cinco inicial- Audige (12), Webb (4), Kalinoski (9), Cobbs , Sulejmanovic (2), Rubit (2) y Kravish (5),
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Parciales:
25-18. 28-15, 29-22 y 13-19. -
Árbitros:
Perea, Cortés y Mendoza.
Un parcial de 0-7 nada mas comenzar el último acto hizo pensar en un cambio de tendencia del partido, pero nada más lejos de la realidad. El Joventut bajó la intensidad de su defensa de forma clara, pero no terminó de aprovecharlo el equipo malagueño por culpa de sus malos porcentajes. Falló Kalinoski en un par de tiros en los que estaba sólo, Webb se enredaba en acciones imposibles y la perdía… Más de lo mismo.
En el minuto 35 ya estaba claro que no habría milagro. Era imposible con el juego que estaba desplegando el equipo. Los últimos minutos del encuentro fueron la realidad del Unicaja esta temporada, con pérdidas, imprecisiones, desajustes defensivos y la sensación de que era imposible competir contra el Joventut.