Rafa Nadal siempre ha sido una persona celosa de su intimidad. Durante su carrera, el tenista mallorquín ha mantenido su vida personal, su familia y … su matrimonio con Mery Perelló alejados de los focos. Pero ahora, ya retirado, ha querido dar un paso y abrirse en canal para que la gente le conozca un poco mejor. Lo ha hecho en a docuserie de Netflix Rafa, que se estrenará el próximo 29 de mayo.

Son cuatro capítulos en los que se abordan diferentes momentos de su vida. Entre ellos, su historia de amor. Rafa, de 39 años, y Mery, de 37, revelan cómo se inició su relación. «Nuestras familias se conocían desde antes de nacer nosotros. Recuerdo, por ejemplo, estar en la comunión de Rafa. Pero claro, yo tendría seis años», comparte ella. No fue hasta tiempo después cuando se conocieron y empezaron a salir. Fue en 2005. Él tenía 19 y ella, 17. «Nosotros nos conocimos más cuando ya éramos más adolescentes», detalla.

Mery evoca aquellos meses. «Él me perseguía a mí en aquel momento», desvela. Rafa lo reconoce. «Yo empecé a mandarle algún mensaje pero ella respondía sin mucho interés», dice el deportista. Y lo tiene claro. «Estaba enamorado de ella. Me dio la fuerza interior para mantener la estabilidad cuando realmente lo necesitaba».

La pareja lleva junta media vida. Mery ha sido un gran pilar para Rafa en su trayectoria deportiva, en la que ha habido buenos, muchos, buenos momentos. Pero también malos. Los periodos más complicados fueron en 2015 y 2026, cuando Nadal no atravesó una buena racha, hasta necesitar la ayuda de un psiquiatra por problemas de ansiedad. «Si no tenía una botella de agua en la mano, no me podía tragar la saliva. Se me quedaba seco el cuello y me ahogaba con mi propia saliva», revela el extenista.

«2015 fue el peor año. Es la única vez que he jugado toda la temporada de tierra sin ganar un solo torneo. Tenía menos energía, menos capacidad de concentración. Algo evidentemente no estaba funcionando bien. Salía a la pista pensando ‘a ver qué va a pasar hoy. No tenía el control, pensaba que estaba haciendo el ridículo y aquel partido es el reflejo de mi día a día durante meses», explica. Se refiere al encuentro de cuartos de final de Rolan Garros en el perdió por 7-5, 6-3 y 6-1 ante Novak Djokovic.

Nadal explicaba hace unos días por qué quiso participar en este proyecto de Netflix. «Lo difícil es tomar la decisión. Después de muchos años no aceptando hacerlo, hablé con personas a las que respeto y a las que había que escuchar. La razón por la que no quería en un principio hacer un documental era para no molestar a las personas que tengo alrededor, familia, amigos y equipo», reconocía. Finalmente dio el paso.