El exitoso cantante afiliado a la música americana Zach Bryan actuará este miércoles en Illunbe, en la única cita que ofrecerá en el Estado. Todo apunta a que el concierto de este exmarine aparentemente crítico con Donald Trump en Donostia se lleve a cabo debido a la pasión que el músico siente por la ciudad. No en vano, el 31 de diciembre de 2025 reservó la basílica de Santa María y el Palacio Miramar para celebrar una ampulosa boda con Samantha Leonard. Bryan, en plena gira internacional del álbum doble With Heaven On Top, arrancará su tramo europeo en la capital guipuzcoana. Este viaje le llevará a Alemania, Noruega, Dinamarca, Países Bajos, Reino Unido e Irlanda. En Illunbe estará arropado por el músico británico Ben Howard y el cantautor Keenan O’Meara.

Bryan nació en Okinawa (Japón), donde su padre estaba destinado por la marina estadounidense. Se crió en Oklahoma, donde la escena musical está muy vinculada al country, el blues y el rock sureño. En 2013, con solo 17 años, decidió seguir la estirpe familiar y se alistó en la Armada. Fue durante su estancia militar cuando se convirtió en un fenómeno de internet, siguiendo otros ejemplos de músicos de country de la Generación Z como Bailey Zimmerman o Warren Zeiders. Aunque su desarrollo ha sido diferente al de estos últimos, se ha colocado a la altura de figuras de la generación anterior como Morgan Wallen, sobre todo en la práctica de un country ortodoxo.

Zach Bryan, el ‘vaquero’ enamorado de Euskadi


Zach Bryan, el ‘vaquero’ enamorado de Euskadi

La canción con la que se dio a conocer y que le hizo viral fue Heading South, filmada con un móvil y publicada en YouTube en 2019. Siete años después, este vídeo acumula 34 millones de visualizaciones.

Su primer disco llegó ese mismo año, DeAnn. Se trata de un álbum autoeditado que se colocó en el número 31 de la lista Billboard de los discos más vendidos del año. Al año siguiente llegó Elizabeth, antes de fichar por Warner y lanzar American Heartbreaker en 2022. Este trabajo le valió la primera nominación a los Grammy, concretamente a Mejor interpretación de country solista por el tema Something in the Orange. Para entonces Bryan ya había dejado la Armada para dedicarse por completo a la música.

¿Anti-Trump?

Las letras de Bryan se caracterizan por tener fuertes raíces autobiográficas, en las que habla de sus orígenes, la salud mental y el desamor, por ejemplo.. Los medios de comunicación suelen colocarlo entre los músicos críticos con la Administración de Donald Trump, aunque sus manifestaciones al respecto son mucho más tibias que las de uno de sus grandes valedores, Bruce Springsteen –de hecho, Bryan asistió al doble concierto que el de Nueva Jersey ofreció en Donostia el año pasado–.

Las afirmaciones que lo situarían entre la élite cultural contestataria partieron de la publicación de un adelanto de su canción Bad News, en el que criticó abiertamente las prácticas antinmigratorias del ICE. Esto causó mucho revuelo y recibió críticas del movimiento MAGA e, incluso, de la Casa Blanca. Ante la lluvia de críticas recibidas, Bryan publicó un mensaje en redes en el que rebajó la lectura frontalmente anti-Trump del tema con un mensaje equidistante y tibio, asegurando que él no es partidario de la izquierda ni de la derecha y que defiende, más bien, un ideal patriótico. “No me sitúo en ninguno de esos bandos radicales”, aseguró, provocando en este caso críticas a su “incongruencia” con respecto al contenido del tema en medios como The Guardian.

Bryan es un libertario confeso, políticamente equidistante en lo que se refiere a la dicotomía política estadounidense. Por contra, también ha mostrado en repetidas ocasiones posturas progresistas a favor de las clases trabajadoras y del movimiento LGTBIQ+, algo que destaca en el mundo del country, históricamente ligado al conservadurismo y al Partido Republicano, personificado hoy en día en músicos como Carrie Underwood.

Bad News se incluyó en el doble disco With Heaven On Top, un monumental sexto trabajo, con 25 cortes, mayoritariamente en acústico y afiliados al folk y al country. Aún quedan entradas en las gradas, entre los 63 y los 126 euros.