El sol caía con fuerza sobre el Spotify Camp Nou. Demasiada luz para una despedida. O quizá la justa para alguien que cambió para siempre la historia del Barça y del fútbol femenino. Porque el adiós de Alexia Putellas no tuvo nada que ver con la oscuridad, las prisas o el vacío de otras despedidas traumáticas. El suyo fue un homenaje lleno de vida. De lágrimas, sí. Pero también de orgullo. De amor. De gratitud. De familia. De Barça. Y fue imposible no llorar.

Alexia apareció sobre el césped rodeada de sus 38 títulos, sus dos Balones de Oro y mucha gente que la ha acompañado durante el camino, porque fue imposible que estuvieran todos. Su madre, Eli. Su hermana, Alba. Familiares, amigas, compañeras, trabajadores del club, directivos, técnicos. También su equipo de trabajo: representante, fisio, equipo de comunicación… Casi todas las personas que han formado parte de una carrera irrepetible. La más importante de la historia del Barça femenino.

“Hoy me he prometido a mí misma abrirme en canal”, confesó nada más empezar. Y cumplió la promesa. Porque pocas veces se ha visto a una futbolista exponerse emocionalmente de esa manera. Sin esconder el dolor, las dudas ni el vacío que deja marcharse del lugar donde lo ha sido absolutamente todo. “Es la decisión más importante de mi vida”, reconoció la capitana. “No hay un momento en el que sientas que es perfecto para irte. Son muchas cosas. La exigencia que tengo conmigo misma y el rendimiento, mezclado con la parte emocional, hacía que sintiera que todo lo que fuera continuar podía desdibujar todo lo que hemos creado”.

Los presidentes Laporta y Yuste le entregaron un objeto conmemorativo a Alexia Putellas en su despedida

Los presidentes Laporta y Yuste le entregaron un objeto conmemorativo a Alexia Putellas en su despedida / Valentí Enrich

A ratos hablaba la futbolista. A ratos, simplemente una mujer intentando sostener el momento más difícil de su carrera. “Ayer sentí un vacío gigante, me dolía mucho el corazón”, confesó. “Pero hoy estoy llena de amor”.

Durante el acto se proyectó un vídeo lleno de mensajes de personas importantes en su vida y en la historia del club. Desde Xavi Llorens —el entrenador que la recuperó para el Barça en 2012—, que también salió al escenario, hasta Melanie Serrano, Vicky Losada, Virginia Torrecilla, Patri Guijarro, Marta Torrejón, Irene Paredes, Estopa, Hristo Stoichkov, Andrés Iniesta, Sergio Busquets, Pedri, Raphinha, Pere Romeu o Joan Laporta. También el presidente en funciones, Rafa Yuste. “Quiero darte las gracias por todo lo que has hecho, por cada gota de sudor, por hacer felices a tantos culés, por tu compromiso, por tu forma de ser, dentro y fuera del campo. Eres un icono”.

“Nuestra generación ha movido el mundo, pero ellas se lo comerán”

Pero hubo un instante que terminó de romperla. Las palabras de Patri Guijarro aparecieron en las pantallas del estadio y Alexia ya no pudo contener las lágrimas. “Nunca es buen momento para despedirse de ti, pero te vas de la mejor manera posible del club de tu vida. Sabemos que lo has dado todo. Siempre serás nuestra reina”, le dijo Patri.

A pocos metros, muchas de sus compañeras lloraban desconsoladas. Especialmente las más jóvenes. Vicky López apenas pudo terminar su discurso: “Hablo en nombre de todas. Has sido más que nuestra capitana. Eres un ejemplo para todas las jóvenes, no por lo que ve todo el mundo, sino por todo lo que haces por nosotras”. Alexia la abrazó y respondió con una frase que resume perfectamente lo que siente por el futuro del equipo: “Nuestra generación ha movido el mundo, pero ellas se lo comerán”.

Alexia Putellas y Vicky López en la despedida de la capitana

Alexia Putellas y Vicky López en la despedida de la capitana / Valentí Enrich

También hubo espacio para el agradecimiento. A las compañeras. A la afición. A la directiva. Y especialmente a Pere Romeu y al cuerpo técnico. “A todo el staff, liderado por Pere, gracias por el respeto y por todo, por haber tratado siempre de seguir ganando”, dijo emocionada. Alexia siente que el técnico la ha ayudado a volver a sacar su mejor versión después del momento más delicado de su carrera tras la lesión de rodilla. “Que por cierto, es el mejor entrenador que puede tener este equipo”, añadió.

“Mi historia será siempre con el Barça”

En uno de los momentos más íntimos del acto, Alexia explicó cómo una conversación con su abuela terminó de hacerle entender la dimensión de lo que estaba viviendo. “El lunes fui a casa de mi abuela a llevarle la medalla y me dijo que ya no iba a jugar más en el Barça. Y allí me di cuenta de que no es normal haber estado 14 años en un sitio”.

Entonces llegó una de las frases más devastadoras de toda la mañana: “Vaciarme ha sido un privilegio”. Porque si algo atravesó toda la despedida fue precisamente esa sensación. La de alguien que se ha entregado tanto al Barça durante tantos años —catorce— que ya no le queda nada más por dar. “Las cosas que hemos ganado siguen ahí. Os quiero muchísimo”, dijo a sus compañeras.

Y acabó con una declaración de amor al club de su vida: “Mi historia será siempre con el Barça. Es lo mejor que me ha pasado en la vida y probablemente lo mejor que me pasará. Porque vaya donde vaya, que todavía no lo sé, tengo el verano para decidir, sé que lo mejor ya me ha pasado”, dijo Alexia. “Continuaré mi carrera, pero allí donde vaya no estarán estas compañeras, este estadio, esta afición, este club. Todo esto es insustituible. Ya lo he dicho estos días: estoy para ayudar al club con lo que pueda”.

Alexia Putellas se despidió del Barça por todo lo alto

Alexia Putellas se despidió del Barça por todo lo alto / Valentí Enrich

También explicó que, junto a la Fundació, abriría una academia del Barça para 400 niñas. Después llegaron las fotos. Los abrazos. Las lágrimas imposibles de frenar. Las compañeras manteando a su capitana en el césped del Camp Nou. Vicky y Cata llorando. Patri derrumbada en sus brazos. Serrajordi incapaz de separarse de ella. Su madre y su hermana mirando la escena desde unos metros atrás, conscientes también de todo lo que termina con esta despedida.

Y entre todo el ruido emocional quedó una certeza imposible de discutir. Quizás sus caminos volverán a cruzarse algún día. El presidente Joan Laporta ya le ha dicho que, cuando cuelgue las botas, esta será su casa para lo que quiera. Pero lo que es seguro es que Alexia Putellas siempre será el Barça. Y el Barça siempre será Alexia. “La vostra onze, sempre per sempre”. Una historia perfecta