Desde que sufrió un ictus hace casi cinco años, la vida de José Luis Gil ha cambiado drásticamente. Retirado de su gran pasión, la interpretación, el actor zaragozano sigue recuperándose con el amor y cariño de sus familiares y con el apoyo de sus compañeros de profesión, que no le olvidan. 

Su recuerdo está muy presente en ‘La que se avecina’, la serie que contribuyó a convertir en un fenómeno de masas y que continúa adelante 19 años después de su estreno. Su papel como Enrique Pastor le valió al aragonés una enorme fama. 

Una de las actrices del reparto de esta ficción, Eva Isanta, ha plasmado que el cariño se mantiene inmarcesible un lustro después. Lo ha hecho en su comparecencia en la quinta edición de los Premios Berlanga al Humor que se celebró en la Casa de América de Madrid.

«En la serie continuamente se hacen guiños a José Luis, siempre hay homenajes. Era maravilloso, siempre de buen humor, un roquero, un tío con mucha energía, con muchas ganas de ganar. Siempre dando mucho, muy divertido», apuntó a los medios congregados.

Y prosiguió con sus elogiosas palabras al zaragozano: «Creo que se merece eso y muchísimo más. José Luis ha dedicado toda su vida a la interpretación, al humor, desde que empezó con aquel trío de Académica Palanca, que todos recordamos. Y luego es un actor excepcional y además un gran amante del teatro». 

Cabe recordar que la vida dio un giro de guión total a José Luis Gil el 4 de noviembre de 2021. Aquel día el actor zaragozano sufrió un ictus isquémico agudo en el hemisferio izquierdo del que todavía se está recuperando con la compañía y cuidados de su esposa Carolina Montijano y de sus tres hijos, Irene, Daniel y Marta.